Desarrollos inmobiliarios ocuparán la mitad de reservas verdes: Especialista
Estimó que en cinco o diez años estas zonas naturales se volverán parte de la ciudad, con lo que se alterarán los paisajes de la zona, sobre todo los que se pueden observar cuando se transita por la carretera a Zapotlanejo.
Por Elizabeth Ríos Chavarría
José Luis Águila Flores, investigador del CUAAD de la UdeG, llamó a las inmobiliarias “a no pensar a la ciudad como un negocio, sino que se piense que están haciendo ciudad. Un pedazo de tierra la están urbanizando para que dure 500 o mil años más, y que ahí va a vivir gente; entonces, qué calidad de vida le estamos dando en estos espacios”, cuestionó/Foto: Cortesía
Paisajes naturales de Tonalá peligran por el fenómeno de la urbanización, y si se sigue al ritmo actual de construcción, en los próximos años los desarrollos inmobiliarios ocuparán el 50 por ciento de reservas urbanas, advirtió José Luis Águila Flores, investigador del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la UdeG.
Estimó que en cinco o diez años estas zonas naturales se volverán parte de la ciudad, con lo que se alterarán los paisajes de la zona, sobre todo los que se pueden observar cuando se transita por la carretera a Zapotlanejo.
“El municipio de Tonalá actualmente está urbanizado entre 30 y 40 por ciento, y todavía queda 50 por ciento como reserva urbana; es decir, donde se pretende construir. Muchas de esta zonas, aunque están clasificadas en los planes parciales como reservas urbanas, cuentan con mucho arbolado”.
Al respecto, expresó que las oficinas de Ecología de los ayuntamientos deben de hacer que las inmobiliarias respeten las zonas arboladas, aunque los terrenos estén contemplados como reservas urbanas susceptibles a ser urbanizadas, es decir, que entiendan que no tienen que destruir todo a su pase al contemplar mejor la naturaleza en sus proyectos.
De acuerdo al Sistema de Información Geográfico, Ambiental, Territorial y Cambio Climático (Sigatycc), Tonalá posee en su territorio bosque de encino, selva caducifolia, agricultura de temporal y vegetación inducida. Estas dos últimas, son las que proliferan más en el margen de la carretera a Zapotlanejo.
El experto agregó además que Tonalá es uno de los municipios donde dichas reservas urbanas también son en la actualidad “zonas intersticiales”, es decir, aquellas que se encuentran en medio de conglomeraciones urbanas y que son consideradas como vacías a los ojos de desarrolladores.
“En estos espacios vacíos, aún vacantes, inmediatos a la periferia de la ciudad, es donde los nuevos desarrollos inmobiliarios buscan establecerse y lo van haciendo un poco más lejos y un poco más lejos, y esto va creando espacios entre vacío y lleno; a esto lo denominamos como espacios intersticiales”.
Hizo hincapié en que no porque se pueda construir se tenga que acabar con toda la vegetación nativa, por lo que llamó a los grandes desarrolladores y a autoridades a dejar de ver a la ciudad como un negocio.
“Invitamos a las inmobiliarias a no pensar a la ciudad como un negocio, sino que se piense que están haciendo ciudad. Un pedazo de tierra la están urbanizando para que dure 500 o mil años más, y que ahí va a vivir gente; entonces, qué calidad de vida le estamos dando en estos espacios”, señaló.
De acuerdo con información del Instituto Metropolitano de Planeación (Imeplan), entre 1990 y 2015 el AMG prácticamente se duplicó en superficie de espacio construido: pasó de 31 mil 630 hectáreas a 69 mil 240, con una tasa de crecimiento anual de 3.18 por ciento. En ese mismo periodo, Tonalá creció de 2 mil 413 a 7 mil 12 hectáreas, con una tasa de 4.36 por ciento.

