La espuma que se acumula en los límites de El Salto y Juanacatlán es la prueba de los niveles de contaminación no han bajado
Victor Ramírez/ El Occidental
No obstante que la CONAGUA asegura ha “inyectado” más de mil millones de pesos, el Río Santiago sigue enfermo y lo muestra todos los días de diferentes formas, una de ellas es la nata de espuma blanca que se ocasiona en la caída de la cascada, por lo que habitantes y activistas de la zona consideran que los millones de pesos invertidos se diluyen con el problema.
Desde hace más de siete años se inicio un proceso de saneamiento del río y en el que se han invertido millones de pesos en el uso de maquinaria para retirar de inicio la maleza y lirio que lo cubría, en los últimos meses se «invitó» a los ciudadanos para que apoyaran en la limpieza al retirar basura sin ningún tipo de protección.
Solo la administración de Enrique Alfaro destinó más de 7 mil millones de pesos al programa “Revivamos al Río Santiago”. La inversión se centró en construir y ampliar 20 plantas de tratamiento (incluyendo El Ahogado) y atender la salud de los afectados, logrando tratar el 75% de las aguas residuales.
Sin embargo, poco o nada ha cambiado. Es así que ciudadanos de Juanacatlán, como el señor Alonso indicó que en tantos años no ha visto un sólo cambio, «por momentos está menos, por momentos está peor, por las noches huele muy feo y en las mañanas es cuando más concentrado está, pero en la época de calor es peor la situación, hay muchos moscos».
Dijo que si han quitado el lirio pero siempre es lo mismo ya que con algunas semanas es suficiente para que se vuelva a acumular y cuando lo quitan se ve un poco cristalina, pero generalmente no.
Pero administraciones pasan y cambian con la misma promesa de que se limpiará ese espacio que en su momento se consideró como el Niágara de Jalisco debido a la fuerza con la que cae el agua y para apreciar ese espectáculo de la naturaleza se construyó un mirador, que hoy en día luce de nuevo abandonado, deteriorado y cubierto de maleza, a pesar de que hace 8 años se limpio y pintó.
Hace unos días el delegado de la Comisión Nacional del Agua en Jalisco señaló que en la entidad se han invertido más de mil millones de pesos en infraestructura hidráulica solo entre 2025 y 2026, tanto para abasto de agua potable como para saneamiento, pero al consultarlo sobre qué obras fueron y los costos no ha habido respuesta.
Es por eso que los habitantes de Juanacatlán y El Salto dudan que se logre limpiar el río si es que no se pone orden desde más atrás, en otras entidades y se controlan las descargas residuales de las empresas asentadas en la cuenca, pero no ven que se haga eso y entonces todo el dinero que se invierta se va con el caudal y el panorama será el mismo.
El señor Oscar Sánchez dijo que no ve nada concreto en esos trabajos y «vemos igual al río, con un fuerte olor a huevo podrido y una brisa que se despide con el viento que al caer en la ropa se siente sucia, contaminada».
Ese panorama se ha recrudecido en los últimos días ya que con las lluvias, el río lleva más agua y al caer genera más espuma, una gruesa capa que parece no se va a acabar, el agua que cae se ve por momentos café y el olor a azufre no se quita ni con la ligera brisa que de vez en vez se siente.
Promete Gobierno Federal sanearlo
Raúl Muñoz, habitantes activista destacó que tienen ya casi dos años que realizaban reuniones bimestrales con el Gobierno Federal y la comisionada para el saneamiento de la Cuenca Lerma-Santiago, Claudia Gomez Bedoy.
«Nos han presentado un proyecto de restauración del Río Santiago, que incluye los tres rios de la cuenca, el Atoyac, Santiago y Tula. Pero, lo que nos compete aquí en Jalisco es el río Santiago, y en el primer año fue para hacer un diagnóstico para ver de qué manera podemos avanzar», pero desde su punto de vista viene a ser uno más de tantos que se han hecho.
Y para este segundo año la mayor activación y acción que se ha hecho para el «saneamiento» fue recoger basura en la ribera del río, «botellas, plásticos y todo ese tipo de de basura que desafortunadamente, arrastra la corriente y que las personas utilizan al Río Santiago como basurero; hemos encontrado hasta carros, salas, muebles, de todo tipo de cosas».
Lo que más les preocupa es que para estos dos años se destinaron dos mil millones de pesos para estos trabajos, pero Loque más les preocupa es que a la fecha no se sabe en qué se han invertidos.
«Ya hasta suspendieron las reuniones, que eran bimestrales. Ahora ya no se nos invita, ya ellos hacen todo el ejercicio que dicen que se está haciendo para restaurar«, pero de los recursos no les han dicho en qué se invirtieron o en qué obras.
Prometieron tres plantas de tratamiento
Es por eso que considera que las tareas de restauración deben de ir más allá de sólo invitarlos para recoger basura y que sólo los acerca al riesgo de contraer alguna infección en el mejor de los casos, hasta una enfermedad grave por los gases que evapora el río en todo momento.
«Y están invitando a niños, mujeres, hombres de todas las edades para participar en ese tipo de ejercicio. Algunas personas que están poco informadas del grave riesgo que representa esa trabajo, han participado».o caer al cause del río más contaminado del país, detalló.
Con todos estos hechos y a más de 15 años de que hay luchas y manifestaciones, los habitantes de estos dos municipios no han visto cambios, siguen con molestias en su salud y no se ve que se sancione a las empresas que vierten agua contaminada al río.
«No se ha hecho nada de eso, los empresarios siguen descargando sus aguas residuales contaminadas con total libertad, y ahora con la sorpresa de que dicen que el Gobierno Federal va a costear el gasto de los industriales para para que instalen sus plantas de tratamiento», concluyó.
Alán Carmona, quién vive en El Salto y activista del Colectivo Un Salto de Vida, indicó que esté problema ellos vienen luchando desde hace 20 años y en los que se han dado diferentes etapas de abordamiento y en los que los tres poderes han tratado de impulsar acciones para limpiar.
«Es como una reacción de los gobiernos a partir de las protestas y las denuncias, así como de la evidencia científica que se ha aportado a través de los años, entonces podemos decir que el problema se ha abordado por parte del Estado en tres etapas«, dijo.
Esas etapas iniciaron con una política de negación sobre el problema de contaminación y de que no existía por lo que no se aplicó ninguna medida de saneamiento.
Después del 2008 comenzó un reconocimiento parcial del problema pero sólo aceptaba la contaminación con materia orgánica por las descargas domiciliares y drenajes municipales, lo que implicó acciones parciales con el tema de plantas de tratamiento de aguas residuales domésticas, pero hasta no se habla de metales pesados o contaminación industrial.
La tercera etapa es el reconocimiento que la administración pasada y está hacen de las descargas industriales a partir de la evidencia científica que se entregó tanto de investigadores privados como de las administraciones.
A pesar de todas pruebas que se han aportado el río sigue igual de contaminado o «en peores situaciones porque ha venido acumulando el territorio una carga contaminante muy tóxica que aunque haya nuevas plantas de tratamiento de residuos domésticos, aunque haya una disminución en la producción agroindustrial, que se traduce en menos carga contaminante, pero se ha duplicado su presencia».
Con todo esté escenario impulsan que la Comisión para el Saneamiento del Río Santiago, que ponga mayor rigor en las acciones de vigilancia, inspección y sanciones al sector industrial que sigue arrojando sus aguas residuales al cause del río sin ningún tipo de tratamiento.