El diagnóstico ambiental más completo realizado establece que 45 de las 55 hectáreas permanecerán sin construcciones
Isaura López/El Occidnetal
El Cerro del Cuatro se perfila hacia una nueva etapa de protección ambiental. Un estudio técnico integral, considerado el más completo realizado hasta ahora sobre esta zona, servirá como base para establecer un blindaje legal que impida la expansión de desarrollos inmobiliarios y garantice la conservación de la mayor parte del predio donde se ubica el nuevo Centro Universitario de Tlaquepaque (CuTlaquepaque) de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
El director del Museo de Ciencias Ambientales de la Universidad de Guadalajara, Eduardo Santana, enfatizó que las condiciones bajo las cuales fue donado el terreno establecen que no podrá privatizarse ni destinarse a nuevos desarrollos inmobiliarios, por lo que el estudio busca fortalecer jurídicamente esa protección y asegurar la permanencia del área natural.
El predio queda blindado legalmente por las condiciones de donación que no permite que se privatice o que se construyan desarrollos inmobiliarios
Asimismo, se limitará la apertura de caminos únicamente a los necesarios para las labores de manejo, restauración y conservación del ecosistema.
No se podrán construir carreteras ni caminos adicionales, con la excepción de los que se requieran para el manejo
Informó que el documento se encuentra en proceso de publicación y reúne información científica sobre cartografía, vegetación, fauna, hidrología, hidráulica, riesgos de inundación, clima, suelos, vulnerabilidad ambiental y zonificación, además de extender el análisis hacia las colonias aledañas para comprender el comportamiento del agua y prevenir afectaciones durante la temporada de lluvias.
Uno de los principales alcances del estudio consiste en definir con precisión el uso del suelo para evitar la urbanización del cerro. Del total de 55 hectáreas del predio, únicamente alrededor de 10 hectáreas, ubicadas en la parte baja, podrán destinarse a infraestructura universitaria, mientras que las restantes 45 hectáreas quedarán libres de nuevas edificaciones para conservar su función ambiental.
Actualmente, las construcciones existentes ocupan apenas 1.7 hectáreas y se mantendrán espacios para actividades deportivas, recreativas y de acceso público.
Santana explicó que el proyecto no sólo pretende preservar un área natural estratégica para el sur de la ciudad, sino también garantizar diversos derechos humanos, entre ellos el acceso a la educación, a un medio ambiente sano, a la recreación y a la información ambiental.
Añadió que la ubicación del nuevo centro universitario permitirá acercar la educación superior a miles de jóvenes de colonias con altos índices de marginación, reduciendo tiempos de traslado y favoreciendo el desarrollo económico de la zona.
Como parte de las acciones de restauración ya iniciadas, se han construido 1.2 kilómetros de cercado perimetral, 500 metros de brechas cortafuego y obras de conservación de suelo, como presas de gavión. Además, durante el primer año se plantaron 550 árboles en cuatro jornadas de reforestación con la participación de mil 50 estudiantes, mientras que otras tres mil 200 plantas se encuentran listas para incorporarse al programa de restauración.
El proyecto cuenta con financiamiento de la Comisión Nacional Forestal, que destinó más de 816 mil pesos para la primera etapa dentro de un programa multianual superior a 4.6 millones de pesos. A estos recursos se suman aportaciones de empresas privadas, la industria tequilera y organizaciones civiles, además de la coordinación con autoridades ambientales estatales y federales.
Entre los beneficios esperados destacan la disminución de riesgos de inundación en colonias cercanas, el incremento de la infiltración de agua al subsuelo, la reducción de la erosión, la recuperación del bosque, el aumento de la biodiversidad y una mejora gradual en la calidad del aire del sur de la metrópoli.
No obstante, investigador y académico reconoce que persisten desafíos importantes, como actos de vandalismo, robo de materiales y cortes al cercado perimetral, además de la desinformación sobre los objetivos del programa.
Por lo anterior, se anunció que reforzarán las acciones de comunicación y participación comunitaria para consolidar la protección del Cerro del Cuatro como uno de los principales pulmones ambientales de la región.