Denuncian que autoridades municipales buscan vender parte del terreno, pese a su valor ambiental, cultural e histórico y a que la comunidad posee un título virreinal de más de 500 años

Isaura López/ El Occidental

Habitantes de Guadalajara y San Pedro Tlaquepaque, junto con la comunidad indígena de Santa María Tequepexpan, mantienen la defensa del Cerro de Santa María ante lo que califican como un intento de las autoridades municipales por fraccionar y vender parte de este espacio natural, considerado uno de los últimos pulmones verdes del sur del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).

Pavel López Abala, integrante de la asociación civil Raíz Silvestre, denunció que los gobiernos municipales han presentado el predio como un supuesto vertedero para justificar un cambio de uso de suelo y promover un desarrollo habitacional.

Sin embargo, afirmó que el terreno pertenece legalmente a la comunidad indígena, respaldada por un título virreinal de más de 500 años.

«El gobierno trata de fraccionarlo y venderlo diciendo que es un vertedero y que lo mejor es hacer casas. Entre la comunidad indígena y los vecinos de Nueva España, Arboledas del Sur y Bajones de Santa María estamos protegiendo el cerro porque estas colonias están pegadas a él», señaló.

Los habitantes sostienen que el Cerro de Santa María es fundamental para la captación de agua de lluvia, la conservación de la biodiversidad y el equilibrio ambiental de la zona.

En el lugar habitan especies como tlacuaches, ardillas, conejos, víboras y diversas aves, además de una importante variedad de árboles nativos como guamúchil, mezquite, parota, colorín, palo blanco, tepame y tecoma.

Además de su riqueza ecológica, el cerro posee valor histórico y cultural debido a la presencia de vestigios arqueológicos que, aseguran, evidencian la importancia del sitio para los antiguos pobladores de la región.

Como parte de las acciones para fortalecer la conservación del espacio, la comunidad realizará el próximo sábado una jornada de reforestación a partir de las ocho de la mañana, en la que serán plantados 84 árboles de especies endémicas con el propósito de recuperar la vegetación original y reforzar la defensa de este patrimonio natural.