
por Agustín del Castillo/ntrguadalajara.com
4 de Abril de 2023, 06:00 –
POR CIFRAS. La comunidad del norte del estado tiene actualmente 2 mil pobladores y es sede de 340 comuneros. (Foto: Cortesía)
La población de Meza del Tirador (sí, con z y no siempre hay una explicación), en Bolaños, acaba de cumplir 30 años desde su fundación, en 1993. Quien atraviesa la zona no se imagina una historia tan corta, pues es un sólido caserío cuya población rebasa 2 mil pobladores, lo que la pone entre las mayores de la sierra wixárika, en el norte de Jalisco. Tampoco imagina las tragedias de muchas de sus familias, víctimas de la violencia de los enemigos de Waut+a o San Sebastián Teponahuaxtlán.
Hoy no es un poblado rico, pero sin duda, tras la precariedad de la supervivencia en la frontera de la comunidad con sus adversarios, prosperó: tiene educación hasta el nivel medio superior, hay una importante vida comercial merced de su cercanía con Puente de Camotlán y por él pasa una de las pocas carreteras pavimentadas que conectan con los grandes centros de poder en occidente: Tepic al poniente y Guadalajara y Zacatecas, al oriente.
¿Cómo se dio el asentamiento y por qué? Ubaldo Valdez Castañeda, un líder comunitario que ya ha integrado el comisariado de bienes comunales, cuenta la historia de la generación de sus padres.
“El fundador de Meza del Tirador fue J. Trinidad Carrillo, quien llegó acompañado de sus hijos y otras familias; en el tiempo en que se funda había una pugna agraria entre el ejido Puente de Camotlán y la comunidad liderada por don Pedro de Haro, quien confirmara la titulación de bienes comunales desde los años 50. Estas eran las tierras más fértiles que se disputaban ambos bandos y San Sebastián no tenía pleno dominio…”.
Cuando don Trinidad hace solicitud de tierras para su familia, “don Pedro de Haro y el gobierno federal, a través del plan Huicot, vieron con mucha oportunidad de que estas familias barranqueñas que venían de Hostotipaquillo, La Yesca, Santa María del Oro, en las franjas del río Lerma (Grande o Santiago), llegaran a estos lugares. Don Pedro le ofrece a don Trini este lugar y no sé si fue con ventaja y alevosía, pero creo que nunca le avisó de que tenían este conflicto… después de que llegan las familias empezó el hostigamiento”.
Así, “con muchos de nuestros papás, empezó el infierno, porque tanto ganaderos como la misma partida de judiciales entraban a quemar casas; si un día levantaban una choza los wixárikas establecidos aquí, al siguiente día venían ganaderos o judiciales a quemar la casa, a tumbar, a destruir. Son palabras que he escuchado de quienes vivieron en carne propia esas atrocidades”.
Cuando los habitantes de Meza del Tirador se dieron cuenta del tamaño del conflicto empezaron a organizarse por familia para defenderse.
El problema se distendió alrededor del año 2005, cuando a través del programa Focos Rojos, la todavía existente Secretaría de la Reforma Agraria y la Secretaría de Gobernación (Segob) acordaron con las partes expedientes de indemnización por las tierras que los wixaritari estaban ganando en los tribunales bajo la premisa de que sus títulos de la tercera década del siglo 18 son de lejos los primeros y les dan mayor derecho. La recuperación de la vieja frontera, unas 5 mil hectáreas, concluyó en paz.
Los moradores de este creciente asentamiento de la Sierra Madre Occidental estuvieron estos días de fiesta: ceremonias cívicas, agradecimientos a los dioses, concursos deportivos y culturales. Pese a la adversidad, aprendieron a florecer.
Meza del Tirador es actualmente una de las poblaciones más grandes de San Sebastián y es sede de 340 comuneros. Valdez Castañeda remata: “Su economía, su organización social, creo que ha ido emergiendo, es de las comisarías más en crecimiento; yo siempre he dicho que Meza del Tirador es una localidad frontera, tres veces frontera: límite de Jalisco y Nayarit, límites con el ejido, y el límite del mundo wixárika y el mundo mestizo”.
Waut+a pelea recursos a Mezquitic y Bolaños
La comunidad indígena más extensa de Jalisco, San Sebastián Teponahuaxtlán o Wuaut+a, conformada por comuneros de origen wixárika (huichol), mantiene frentes legales abiertos para reclamar la aplicación de presupuesto público de los ayuntamientos de Mezquitic y Bolaños de acuerdo con su peso territorial y demográfico.
Óscar Ukeme Bautista Muñoz, presidente de la Comisión de Libre Determinación y Autonomía de San Sebastián Teponahuaxtlan y Tuxpan, entregó a NTR un informe sobre los avances de diversas gestiones y disputas legales para consolidar los procesos de desarrollo y de autonomía.
“Se ha ganado ante tribunales electorales dos sentencias firmes, SG-JDC-35/2019 y JDC-005/2019, para que los ayuntamientos de Bolaños y Mezquitic, en Jalisco, entreguen recursos públicos de manera directa a la comunidad indígena wixárika de Tuxpan y San Sebastián Teponahuaxtlán, en ejercicio de autonomía ante la discriminación presupuestal que padecen las dos comunidades porque no llegan a implementarse esos recursos como tal a las y los ciudadanos indígenas en beneficio de sus servicios públicos”.
Para San Sebastián Teponahuaxtlán “ya se realizó la consulta y después de que la Sala Regional (del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, TEPJF) se declarará incompetente para ejecutar la sentencia y tras la impugnación de la comunidad, la Sala Superior resolvió que la Sala Regional está facultado para darle cumplimiento a la sentencia; se está esperando se ejecute finalmente la sentencia, no hay vuelta atrás en el municipio de Mezquitic”.
Por el caso de Tuxpan, “después del regreso de las vacaciones de Semana Santa, se formalizará la fecha para realizar la consulta respectiva para la transferencia de recursos conforme a la sentencia en el municipio de Bolaños”.
También hay otras acciones políticas: “En la elección local más reciente (2020-2021), por lucha comunitaria de nuestra comunidad, se logró que por primera vez los partidos políticos se vieran obligados a presentar en su lista de Diputados Plurinominales al Congreso del Estado a una hermana o hermano indígena, pero no se logró que esa postulación fuera en los primeros lugares (hubo un partido político que al indígena lo pusieron en el lugar número 18), por lo que en ese proceso electoral ningún indígena llegó al congreso legislativo”.
En ese mismo proceso “se logró que en Mezquitic, Bolaños y Cuautitlán de García Barragán (municipios con más de 50 por ciento de población indígena), las planillas de los partidos políticos a los cargos de elección popular al Ayuntamiento fueran integrados en su mayoría por mujeres y hombres indígenas, y postulados en los primeros lugares; en la actualidad, los cabildos de estos tres municipios tienen mayoría indígena gracias a esta lucha”.
También “se logró que los partidos políticos, en al menos en uno de estos tres municipios, postularan a la presidencia municipal a una mujer u hombre de pertenencia indígena, (pero) engañosamente llegó un indígena a la presidencia municipal de Bolaños, y no duró en el cargo más de quince horas, pues cedió su lugar con aprobación de la mayoría de ese cabildo a un mestizo, y hoy ningún gobierno municipal de Jalisco es gobernado por un indígena”.
Ese es “otro de los motivos por el cual en ese municipio se busca otro sistema político ante las simulaciones institucionales y atropellos a los derechos colectivos de los pueblos indígenas”, subraya. Agustín del Castillo
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