
- Vista aérea de un incendio en Bosque La Primavera. Foto: Cortesía
Violeta Meléndez / Mural
Guadalajara, México(28 marzo 2022).- Como una estrategia de conservación, el Organismo Público Descentralizado (OPD) Bosque La Primavera comenzará a practicar este año incendios controlados dentro del Área Natural Protegida, denominados quemas prescritas, una medida cuya efectividad cuestiona un integrante de la comunidad científica local.
De acuerdo con el plan de manejo de fuego, elaborado en 2020 por el académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Enrique Jardel, el fuego forma parte de la dinámica ecológica de un bosque de pino-encino como La Primavera.
El fundamento de la estrategia es mantener la frecuencia histórica del fuego para conservar su buen funcionamiento y evitar incendios provocados con potencial destructivo.
Para lograrlo, el programa plantea realizar quemas prescritas que permitan disminuir hojarasca, para reducir el riesgo de que una ignición detone un incendio de grandes dimensiones.
Esta medida, de acuerdo con el director del OPD del bosque, Marciano Valtierra Azotla, ocurrirá este año por primera vez.
«Es una de las acciones medulares del programa de manejo, que esperamos tener las primeras (quemas) este año», declaró en entrevista.
No obstante, el académico del CUCBA y ex director del Comité Científico del OPD, Arturo Curiel Ballesteros, fustigó el programa al señalar que no busca la conservación del bosque, sino reducir la presión social que se genera cuando ocurren los incendios forestales.
«En esta estrategia se ve a la acción humana como necesaria para conservar a la naturaleza, quemándola; me parece de lo más absurdo posible. La Primavera tiene renovándose 140 mil años y la presencia del hombre es de 2 mil años, el bosque no estuvo esperando a que llegaran los manejadores del fuego y le dieran viabilidad», criticó.
«Otro absurdo es que la hojarasca del bosque es combustible, cosa que es absurda porque para la naturaleza eso no existe, es un horizonte de un suelo forestal (…) y ahí es donde está la cuarta parte de la biodiversidad del mundo, y que se elimina cuando hay un incendio, por más bajo que sea. Tendríamos que pensar en un enfoque sistémico».
El académico, quien dirige el Laboratorio Bosque La Primavera de la UdeG, señaló que de acuerdo con investigaciones realizadas allí, el ecosistema tarda hasta 25 años en recuperarse de incendios severos, por lo cual no ve factible realizar quemas cuando el bosque registra hasta 80 eventos por año.