Alan Carmona, integrante del colectivo Un Salto de Vida, Indicó que el cuerpo de agua recibe aportaciones de distintas fuentes, entre ellas el río Santiago, por lo que consideró necesario atender la contaminación desde su origen

Pablo Toledo/ El Occidental

Las labores de saneamiento en la presa de Las Pintas no resolverán por sí solas la contaminación del agua que abastece a la Zona Metropolitana de Guadalajara, advirtió Alan Carmona, integrante del colectivo Un Salto de Vida, quien señaló que existen otros puntos de descarga que también requieren atención y sobre los cuales no hay información suficiente para conocer las acciones de las autoridades.

Durante un recorrido por la zona, el activista explicó que la presa de Las Pintas forma parte de un sistema de regulación y conducción de agua hacia la planta potabilizadora de Miravalle. Indicó que el cuerpo de agua recibe aportaciones de distintas fuentes, entre ellas el río Santiago, por lo que consideró necesario atender la contaminación desde su origen y no únicamente en los sitios donde se acumulan los residuos.

Carmona sostuvo que los trabajos actuales, que incluyen la extracción de lodos y sedimentos acumulados durante décadas, representan una intervención parcial si no se atienden las descargas que llegan desde otros puntos de la cuenca. Mencionó actividades industriales y agropecuarias, así como aportaciones de municipios de la región, entre los factores que deben investigarse para evitar que los contaminantes vuelvan a concentrarse en la presa.

El integrante de Un Salto de Vida cuestionó la falta de inspección y transparencia sobre las descargas residuales. Señaló que no existe un registro completo de los puntos irregulares y que las autoridades no han informado con suficiente claridad sobre las condiciones en que se vierten los residuos ni sobre las medidas que se aplican para frenar la contaminación. Añadió que, a su juicio, la solución debe abarcar toda la cuenca y no limitarse a la limpieza de un solo cuerpo de agua.

A las inquietudes por el saneamiento se suman las molestias de los habitantes de Las Pintas, quienes reportaron olores intensos durante los trabajos de remoción de sedimentos. Una vecina de la zona, Marisa Yáñez, afirmó que los malos olores son recurrentes, pero que se han intensificado con el movimiento de los lodos. También denunció que algunos camiones dejan residuos sobre las calles durante su traslado, los cuales se secan y generan polvo que llega a viviendas y establecimientos comerciales.

La habitante aseguró que los vecinos no fueron informados previamente sobre las posibles afectaciones de las obras ni recibieron explicaciones sobre el destino final de los materiales extraídos. Por ello, pidió que se realicen estudios para determinar la composición de los lodos y los riesgos que podría representar la exposición al polvo. También solicitó mejorar la logística para el transporte de los residuos y evitar que queden dispersos en la vía pública.

Yáñez relató que entre los habitantes existen preocupaciones por diversos padecimientos, como irritación de ojos y piel, problemas estomacales y enfermedades graves. Sin embargo, durante el recorrido no se presentaron estudios que permitan establecer una relación directa entre esos problemas de salud y la contaminación de la presa. La vecina también señaló que no se les ha planteado una posible reubicación y cuestionó que las familias tengan que abandonar el lugar donde han vivido ante una problemática ambiental que, afirmó, lleva años sin resolverse.

Ante este panorama, Carmona insistió en que el saneamiento de Las Pintas debe acompañarse de medidas para identificar y controlar las descargas que llegan desde otros puntos, además de información pública sobre los trabajos, los residuos retirados y los resultados de las intervenciones. Advirtió que, mientras no se atiendan las fuentes de contaminación, existe el riesgo de que los sedimentos vuelvan a acumularse y persistan las afectaciones para las comunidades cercanas y el sistema de abastecimiento de agua de Guadalajara.