Abraham Acosta y Paulina Fonseca/Mural

Guadalajara, México (19 octubre 2026) .-05:00 hrs

La marcha partió del Parque Rojo hacia Palacio de Gobierno, donde se desarrolló la concentración para protestar por la crisis hídrica. Crédito: Emilio de la Cruz

Durante la protesta exigieron la revocación de Pablo Lemus. Crédito: Jorge Rangel

Pese a que la protesta estuvo a punto de no desarrollarse debido a la presencia de un grupo de encapuchados, miles de personas participaron ayer en la segunda marcha por el agua para exigir mejoras en el servicio y manifestar su rechazo a la estrategia implementada por las autoridades para atender la crisis hídrica.

Tras un encontronazo entre los manifestantes y un bloque de choque ajeno a la marcha, ésta se reanudó alrededor de las 13:30 horas, más de dos horas después de la hora que establecía la convocatoria. Partieron a del Parque Rojo hacia el Palacio de Gobierno.

Entre las exigencias de los manifestantes estuvieron garantizar la calidad del agua que llega a los hogares, frenar la contaminación y evitar la privatización del servicio. También expresaron su inconformidad por la represión policial registrada durante la primera movilización del pasado 11 de octubre.

«Estoy aquí marchando por el agua sucia que nos llega a todo Guadalajara. Es la segunda vez que salimos, salimos aparte por la represión que tuvimos la otra vez de policías aventándonos piedras, aventándonos gas lacrimógeno y aventándonos agua los bomberos», señaló María Inés, una de las participantes.

La manifestante sostuvo que pese a los anuncios sobre la mejoría en la calidad del agua, el problema persiste.

«Lo que detonó todo esto fue que el agua, aparte de sucia, empezó a oler a drenaje y eso fue lo que nos tiene aquí», relató.

María Inés también cuestionó el uso de agua a presión durante las protestas y la detención de jóvenes en la movilización anterior.

«Vamos a una marcha, nos reprime con agua limpia. Pedimos agua limpia y sí nos la dio, pero nos la dio a chorros gastándola y utilizó a los bomberos para reprimirlos. La policía que nos debe de cuidar se llevó a jóvenes», expresó.

Arístides Carballo, otro de los asistentes, afirmó que en su vivienda el agua continúa llegando sucia.

«Puede que haya llegado un poco más transparente, pero sigue llegando con metales pesados, apestosa, ni siquiera hay estudios oficiales de las autoridades competentes que nos digan exactamente qué está llegando por el grifo», señaló.

El manifestante también criticó la implementación de tandeos.

so no es una solución, es una tontería, porque la lógica de este señor (el Gobernador, Pablo Lemus) es: prefiero primero cerrar la llave antes y construir un nuevo canal para evitar toda la zona contaminada que sancionar a las personas que están contaminando, en primer lugar», sostuvo.

Defiende Cardenal derecho a la protesta

Tras los actos de represión ocurridos el domingo pasado en la primera marcha para exigir agua limpia y la presencia de supuestos grupos de choque, el Cardenal de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, opinó que el derecho a la protesta no debe ser impedido ni limitado.

«La ciudadanía tiene todo el derecho, todo el derecho que no debe de ser coartado, impedido, limitado para manifestarse por una necesidad tan grave y tan vital como es la falta del agua», señaló Robles Ortega.

Recordó que durante la visita de la Virgen de Zapopan al Lago de Chapala había pedido para que se solucionara el problema del agua.

«Es tan grave el problema que no se le puede dar ni siquiera una semana de margen para resolverlo. ¿Por qué? Porque cada día es indispensable tener agua para la salud, para la vida. Les decía que las autoridades tomaran cartas en el asunto para no aplazar, para no darle largas a este tema, que lo único que está convirtiéndose es en una verdadera crisis», dijo el Arzobispo de Guadalajara.

Agregó que también llamó a que no se politizara el tema pues crea mayor división y menor probabilidad de que sea solucionado, por ello destacó que la solución debe ser pronta, inteligente e integral.

En otro tema, el Cardenal argumentó que la reducción de participantes a la Romería, se debió a que se realizó un lunes (pasó de 3 millones a un millón de romeros).

«El año pasado coincidió con un domingo y pues el domingo hay la disponibilidad de toda la sociedad (…) hay la posibilidad de que muchas personas de otros estados, de otros lugares en domingo se desplacen y vengan, ya era de esperarse», dijo.