En lo que va del temporal se han contabilizado alrededor de 350 árboles caídos

Pablo Toledo/ El Occidental

El cambio climático y el estrés hídrico están incrementando la vulnerabilidad del arbolado urbano de Guadalajara, principalmente de las especies de coníferas, que han registrado mayores afectaciones durante el actual temporal de lluvias, informó Jesús Alexandro Félix Gastelum, director de la Agencia de Bosques Urbanos, Jesús.

De acuerdo con el funcionario, en lo que va del temporal se han contabilizado alrededor de 350 árboles caídos en los bosques urbanos y espacios bajo atención de la agencia. Tan solo durante una lluvia registrada hace aproximadamente dos semanas se reportó la caída de unos 160 ejemplares.

Uno de los puntos con mayor afectación fue el Bosque González Gallo, donde alrededor de 80 árboles resultaron derribados. Jesús Gastelum señaló que el comportamiento también se ha observado en otros municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara, con porcentajes de afectación similares.

Explicó que las coníferas son las especies que presentan mayores problemas debido a las condiciones climáticas actuales. También se han registrado numerosas caídas de eucaliptos, una especie considerada exótica, por lo que los ejemplares que sean retirados serán sustituidos por árboles nativos y adaptados a las condiciones de la región.

El director de la Agencia de Bosques Urbanos atribuyó parte de esta vulnerabilidad al estrés que enfrentan los árboles por las altas temperaturas, la falta de agua y las variaciones del clima. Señaló que un árbol sometido a estrés pierde capacidad para defenderse de enfermedades, hongos e insectos, lo que puede debilitarlo hasta hacerlo susceptible a caer durante lluvias y rachas de viento.

Jesús Gastelum indicó que la cantidad de árboles afectados durante este temporal es entre 25 y 30 por ciento superior a la registrada el año pasado. Agregó que la Agencia de Bosques Urbanos convierte los reportes de afectaciones en datos y metadatos para identificar patrones y tomar decisiones sobre las especies que deben ser plantadas en los espacios urbanos.

Ante este escenario, consideró necesario fortalecer las acciones para mitigar los efectos del cambio climático y adaptar el arbolado de la ciudad a las nuevas condiciones ambientales. Señaló que en otros países se han comenzado a sustituir especies particularmente vulnerables, como algunas coníferas, por árboles con mayor capacidad de adaptación a climas tropicalizados.

A estas acciones se suma el programa Bosque sin Muérdago, mediante el cual la Agencia de Bosques Urbanos ha intervenido cinco bosques para retirar esta planta hemiparásita y eliminar tocones y árboles muertos. Jesús explicó que el muérdago incrementa el estrés de los ejemplares y reduce su capacidad para enfrentar enfermedades, por lo que el programa continuará este año como parte de las medidas para fortalecer la salud del arbolado urbano.