Abraham Acosta/Mural

Guadalajara, México (17 octubre 2026) .-05:00 hr

Locatarios del Mercado Juárez, en la colonia Americana de Guadalajara, almacenan agua purificada en garrafones y galones como medida preventiva ante la escasez generada por los tandeos del SIAPA.

Locatarios del Mercado Juárez, en la colonia Americana de Guadalajara, almacenan agua purificada en garrafones y galones como medida preventiva ante la escasez generada por los tandeos del SIAPA. Crédito: Ángel Llamas

El agua que reciben en la Zona Centro de Guadalajara ha mejorado en color y olor, pero la baja presión y los cortes en el suministro complican actividades cotidianas de vecinos y comerciantes, inclusive desde antes de los tandeos del SIAPA.

José de Jesús García Rojas, comerciante de la Colonia Americana, exhibió que en la fonda donde trabaja debe almacenar agua desde la noche anterior para poder lavar los trastes y mantener la higiene del negocio, ya que el líquido todavía conserva un olor desagradable.

«El color está bien, pero sigue teniendo un olor; entonces, los trastes naturalmente pues no están presentables», relató.

El comerciante acondicionó bidones de 50 litros para almacenar agua en la vivienda que renta junto con otras cinco personas; sin embargo, señaló que el problema no se limita a los días programados para los cortes, como lo fue ayer, ya que durante el resto de la semana el suministro llega apenas como un hilo.

«Sale un hilito, toda la semana ha salido un hilito. No es como que haya presión en el agua», contó.

En el Mercado Juárez, Carlos enfrenta dificultades similares, aunque considera que el agua ya no llega tan sucia ni con el olor que tenía.

«La ponen un rato (el agua) y no alcanzamos a apartar lo suficiente. A veces porque no tiene uno en qué apartar agua y lo malo es que no sube hasta los tinacos por la falta de presión», explicó.

Ante la falta de suministro suficiente, compartió que ha tenido que recurrir al agua de garrafón incluso para bañarse; mientras que para lavar los trastes y utilizar el baño procura almacenar lo que alcanza a recibir.