Investigadores del CUCosta advierten que la pérdida de masa arbórea reduce la sombra en avenidas principales y altera el microclima de zonas naturales
Rodrigo López Becerril/tribunadelabahia.com.mx
10 agosto, 2026
Foto: especial
La deforestación y la pérdida de cobertura vegetal asociadas al crecimiento urbano en Puerto Vallarta generan alteraciones directas en las condiciones térmicas de la ciudad. Investigadores y biólogos del Centro Universitario de la Costa (CUCosta), de la Universidad de Guadalajara, documentan cómo el cambio de uso de suelo reduce la presencia de árboles encargados de enfriar el entorno. Esta transformación del espacio urbano incrementa la radiación solar en las calles, provocando consecuencias que superan el impacto ambiental en el paisaje y la biodiversidad.
Especialistas del CUCosta señalan que la constante eliminación de arbolado modifica de forma drástica el clima local en distintas zonas del municipio. La menor cantidad de vegetación expone las superficies urbanas a un calor más intenso y elimina los beneficios ambientales que la flora madura ofrece a la población. Durante el verano, las altas temperaturas y los elevados niveles de humedad característicos de la región intensifican la sensación térmica en la vía pública, haciendo urgente la conservación de la cobertura vegetal.
Espacios públicos expuestos al sol de Puerto Vallarta
La escasez de sombra afecta las actividades cotidianas de los habitantes que caminan por la infraestructura urbana. Sobre la avenida principal de Puerto Vallarta, diversas jardineras carecen de ejemplares con la capacidad de brindar protección solar a los peatones. Un caso evidente ocurre frente a Plaza Caracol, donde la gente espera el transporte sin la cobertura de un techo verde. De igual manera, frente a la sucursal de BBVA, las paradas de autobús carecen de sombra natural, dejando a los usuarios expuestos al sol durante las horas con mayores temperaturas.
Ante este panorama, mantener los especímenes maduros representa un desafío prioritario para la conservación ambiental urbana. Los biólogos precisan que sembrar plantas jóvenes no resuelve a corto plazo la pérdida de un árbol desarrollado, pues una especie tarda décadas en formar una copa amplia. Entre la flora regional destacan las parotas, reconocidas por sus dimensiones y capacidad para proyectar grandes zonas de sombra. Un censo especializado del CUCosta contabilizó más de 8 mil árboles en Puerto Vallarta, pertenecientes a 196 especies distintas.
Impacto ambiental en la Sierra de El Cuale
La problemática ocasionada por la deforestación también alcanza a los ecosistemas forestales que rodean la mancha urbana. La Universidad de Guadalajara advierte sobre los daños provocados por el cambio de uso de suelo en la Sierra de El Cuale, donde la pérdida de vegetación deteriora los servicios ambientales de la zona. La destrucción de este pulmón natural perjudica la captación de agua y la regulación del clima regional. Frente a la expansión acelerada de la ciudad, los especialistas destacan la necesidad de proteger el arbolado existente para amortiguar el incremento de temperatura.