El colectivo Defendamos el Cerro de la Reina plantó otros 100 árboles nativos. La comunidad indígena de Tonalá ya hizo el decreto de área de biodiversidad biocultural
Isaura López/ El occidental
Con palas, árboles nativos y la participación de vecinos comprometidos con el medio ambiente, el colectivo Defendamos el Cerro de la Reina llevó a cabo la segunda jornada de reforestación en este emblemático espacio natural de Tonalá, como parte de una estrategia ciudadana para restaurar el ecosistema y fortalecer la defensa legal del cerro frente a cualquier intento de privatización.
La integrante del colectivo, Teresa Figueroa Damián, explicó que la actividad tiene un doble propósito: recuperar la cobertura vegetal con especies propias de la región y mantener el Cerro de la Reina como un área natural abierta a toda la población.
“El trabajo del colectivo es mantener el cerro como área natural y esperamos que se decrete como área natural protegida. La comunidad indígena de Tonalá ya hizo el decreto de área de biodiversidad biocultural y esto se debe de reafirmar”.
Durante esta segunda jornada fueron plantados alrededor de 100 árboles nativos, entre ellos pochote de cerro, guamúchil, guajes, tepeguajes y tepames, especies adaptadas a las condiciones climáticas del lugar y fundamentales para favorecer la biodiversidad y la captación de agua.
La semana anterior se sembró una cantidad similar, por lo que en conjunto ya suman aproximadamente 200 nuevos árboles.
Las labores se realizaron en la explanada superior y en la ladera norte del cerro, mientras que la primera jornada tuvo lugar en la falda ubicada frente a las instalaciones del DIF, con la participación de ciudadanos y voluntarios.
Figueroa Damián destacó que la reforestación representa mucho más que plantar árboles, ya que constituye una acción comunitaria para preservar uno de los principales pulmones verdes de Tonalá y proteger un espacio de convivencia para las familias.
Además de los trabajos ambientales, el colectivo mantiene el impulso para que el Cerro de la Reina obtenga la declaratoria de Área Natural Protegida, reforzando el decreto de Área de Biodiversidad Biocultural promovido por la comunidad indígena de Tonalá, con el objetivo de asegurar su conservación y evitar proyectos que limiten su carácter público.
La activista adelantó que las acciones ambientales continuarán en las próximas semanas con dos nuevas jornadas de reforestación, una en el Parque Anáhuac, cercano a la Unidad Revolución de Tonalá, y otra en el Humedal del Barro, en Santa Cruz de las Huertas. Las fechas serán difundidas a través de las redes sociales del colectivo.
Con estas actividades, vecinos y organizaciones buscan demostrar que la participación ciudadana es una herramienta fundamental para restaurar los ecosistemas urbanos, fortalecer la identidad comunitaria y garantizar que el Cerro de la Reina permanezca como un patrimonio natural para las futuras generaciones.