Denuncias por fluidos turbios, con malos olores y sedimentos aumentaron en la metrópoli; las descargas irregulares y deficiencias en la infraestructura complican tratamiento del líquido

Por: El Informador 21 de junio de 2026 – 04:05 hs

La mala calidad del agua potable se convirtió en uno de los principales desafíos para el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) durante los primeros meses de 2026. De acuerdo con datos del organismo, las quejas ciudadanas por este problema registraron un incremento significativo respecto al año anterior.

Entre enero y marzo de este año se contabilizaron mil 502 reportes relacionados con agua turbia, con olor, coloración anormal o presencia de sedimentos. La cifra superó ampliamente los mil 13 reportes registrados durante el mismo periodo de 2025, lo que refleja un agravamiento de la situación en distintos puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Uno de los factores que contribuyó al deterioro de la calidad del agua fue la detección de descargas irregulares de aguas residuales en el arroyo Seco, afluente que desemboca en el canal de Las Pintas y forma parte del Sistema Antiguo de Abasto de Chapala.

El director general del SIAPA, Ismael Jáuregui, informó el pasado 3 de junio que se han identificado 34 descargas contaminantes en esta zona. La mayoría de ellas se localizan en los límites de los municipios de Tlajomulco de Zúñiga y San Pedro Tlaquepaque, donde históricamente se han presentado problemas relacionados con el vertido de aguas residuales.

Ante este escenario, la administración encabezada por Jáuregui implementó diversas medidas emergentes para intentar contener los efectos de la contaminación y mejorar la calidad del agua distribuida a la población.

Entre las acciones adoptadas destacan el monitoreo permanente en las plantas potabilizadoras, la realización de pruebas de calidad cada dos horas, la limpieza intensiva de tanques de almacenamiento y la ejecución de desfogues controlados en distintos puntos de la red hidráulica. Estas estrategias se aplicaron de manera prioritaria durante los primeros tres meses del año para atender las zonas más afectadas.

Paralelamente, el Gobierno de Jalisco anunció la reasignación de mil 100 millones de pesos por parte de la Comisión Estatal del Agua (CEA) para fortalecer proyectos estratégicos relacionados con el abastecimiento y la calidad del recurso.

Entre las obras previstas sobresale la construcción de un ducto alternativo en la zona de Atequiza, proyecto que requerirá una inversión estimada de 850 millones de pesos. El objetivo es evitar que parte del agua destinada a la Zona Metropolitana de Guadalajara transite por los puntos más contaminados del sistema de conducción.

Además de estas inversiones, el SIAPA mantiene programas permanentes de lavado de tanques y supervisión constante de la infraestructura de almacenamiento, con el propósito de reducir la presencia de contaminantes y mejorar las condiciones del agua que llega a los hogares.

En los próximos meses también se espera el arranque de proyectos de largo plazo, como la construcción del segundo acueducto Chapala–Guadalajara y la modernización de la Planta Potabilizadora Número 1 de Miravalle, considerada una de las instalaciones más importantes para el tratamiento del agua proveniente del lago de Chapala.