Se contempla que los delitos ambientales relacionados con el agua tengan sanciones más severas
Pablo Toledo / EL occidental
La detección de 52 descargas clandestinas en el área de influencia de la Zona Metropolitana de Guadalajara abrió una nueva fase en la estrategia de saneamiento del río Santiago. Aunque la identificación de estos puntos irregulares derivaría en procesos administrativos o sanciones, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que inicialmente buscará acuerdos con responsables antes de recurrir a medidas económicas.
El director del organismo, Gustavo Figueroa, explicó que entre las descargas detectadas hay casos relacionados con municipios y otros actores que operaban sin autorización. Señaló que ya se mantienen acercamientos para corregir estas irregularidades y evitar que continúe el vertimiento sin control hacia el afluente.
Durante un recorrido por obras vinculadas al saneamiento de la cuenca, el funcionario indicó que la estrategia busca resolver el problema desde distintos frentes y no únicamente mediante procedimientos legales. Consideró que los procesos administrativos suelen prolongarse durante años y terminan con sanciones que, dijo, resultan insuficientes para modificar conductas.
Figueroa detalló que actualmente se trabaja con alrededor de 40 empresas asentadas en la zona de El Salto y Juanacatlán, con las que se elaboran convenios para corregir procesos contaminantes. En estos trabajos participa personal técnico y especialistas de la Universidad de Guadalajara para identificar fuentes de contaminación y establecer acciones correctivas.
Añadió que el objetivo es que las compañías realicen inversiones y ajustes operativos para reducir emisiones contaminantes, antes de recurrir a procedimientos sancionatorios. Indicó que aquellas que no se sumen a la estrategia podrían ser dadas a conocer posteriormente, una vez que existan análisis y datos concluyentes.
Sobre las multas por contaminación, el director de Conagua adelantó que en un plazo de seis meses deberán actualizarse los reglamentos derivados de la reciente legislación en materia hídrica. Señaló que los cambios contemplan endurecer delitos ambientales relacionados con el agua y establecer sanciones más severas.
En paralelo, el organismo mantiene un programa de infraestructura para disminuir descargas domésticas al río Santiago. Las obras incluyen plantas de tratamiento, colectores y redes de drenaje que, según las estimaciones presentadas, permitirían eliminar cerca de 400 mil descargas que actualmente llegan sin tratamiento al cauce.
El proyecto contempla una inversión federal cercana a 430 millones de pesos y recursos estatales superiores a 100 millones para concluir colectores en la región de El Salto y Juanacatlán. Conagua sostiene que las acciones buscan mejorar la calidad del agua que abastece a Guadalajara y avanzar en el saneamiento gradual del río Santiago.