por Adrián Montiel / perimetral.press
Colectivo Resistencia Civil por el Valle: incendio de vertedero clandestino es consecuencia de omisión gubernamental
Por Adrián Montiel González. Foto: Especial. Fecha: 4 de mayo, 2026}
El incendio del vertedero clandestino detrás del Technology Park, en Zapopan, y que activó las contingencias ambientales no fue un accidente fortuito. Para José Lira, integrante del colectivo Resistencia Civil por el Valle, el siniestro corona una serie de omisiones pues el colectivo ya había documentado el caso el año pasado.
El sitio, ubicado en los antiguos bancos de material de los ejidos de San Juan Ocotán, de acuerdo con José Lira, comenzó a operar, por lo menos desde el año pasado, como sitio de relleno de escombros. Sin embargo, el depósito rápidamente.
«Desde que apareció empezamos a ver que movían el terreno, empezamos a hacer las observaciones respectivas y empujamos para darle visibilidad al basurero”, dijo.
Con el uso de imágenes satelitales, el colectivo logró dimensionar la magnitud del problema que las autoridades ignoraban.
«Tuvimos que hacer una medición total que calculamos por medio de imágenes de satélite. La superficie que está ocupando el basurero es de diez hectáreas más o menos.
Del «banco de material» al foco de infección
José Lira detalló que la zona estaba dedicada a la extracción de jal y arena, y se convirtió en un sitio para la disposición irregular de residuos una vez que se agotaron los materiales de construcción.
«Llega un punto en el que ya no pueden extraer más material y, por eso, alguien permitió dar permisos para que se convirtiera en relleno de escombros y de basura. Pero ya no solamente se lleva escombro, se lleva basura revuelta con otras cosas y se ha convertido en un basurero clandestino”, explicó.
La semana pasada, tras el incendio, se visualizó la presencia del basurero.
“Se empezó a quemar, lo que causó contingencia, suspensión de clases en CUCBA y en toda esa zona por contingencia ambiental. Ya lo habíamos señalado y hasta la Procuraduría Estatal de Protección Ambiental (Proepa) ya había hecho la revisión”.
El colectivo cuestionó la inacción de las autoridades, mencionando directamente al presidente municipal Juan José Frangie y a su hijo, Iker Frangie, Procurador Estatal al Medio Ambiente, por permitir que el sitio operara a pesar de las denuncias previas.
De acuerdo con el periodista José Toral, el Ayuntamiento de Zapopan calculó daños ambientales estimados en 410 millones de pesos. Sin embargo, no hay clausuras, pero sí la promesa del presidente municipal de Zapopan de que “se investigará a fondo”.
Vigilancia y resistencia en el valle
El colectivo Resistencia Civil por el Valle lleva diversos frentes en la zona Valles de Jalisco. Anclados en el municipio de Tala, han denunciado la pérdida de 400 hectáreas de bosque en ejidos «El Potrero» y «La Pastora» debido a la expansión del agave.
Entre las investigaciones y denuncias han señalado a la empresa «Agaveros de Magdalena» —proveedora de las tequileras Cuervo y Herradura— como responsable. Pese a las pruebas, la Profepa no ha sancionado por supuestos errores en las notificaciones. Esta omisión el colectivo la atribuye a una red de corrupción.
En materia de salud, los monitoreos realizados con el ITESO revelan metales pesados y bacterias fecales en el agua. Los agricultores usan este líquido para regar cultivos de caña, arriesgando la cadena alimentaria. Mientras tanto, la planta de tratamiento local permanece inútil desde hace cinco años por negligencia municipal. Ante esto, el colectivo emplea la «ciencia ciudadana» para documentar y resistir ante los abusos medioambientales.