
- por Ignacio Pérez Vega /cronicajalisco.com
- 2021-11-22 –
“Ahí, cada piedra, cada animal, cada planta, cada montaña, cada planicie, está representada en la historia cosmogónica de formación del mundo para el wirrárika»
Ante la falta de resguardo, de respeto y garantía de protección integral de la región sagrada de Wirikuta, la Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos hizo un llamado para fortalecer la defensa y protección del territorio sagrado, situado en San Luis Potosí.
Tunuary Chávez, jefe de la Unidad de Análisis y Contexto de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ), resaltó la importancia de ese sitio de peregrinación al que acude la etnia jalsciense, asentada también en los estados de Nayarit, Zacatecas y Durango.
“Es uno de los lugares de oración e identidad indígena más importante del planeta, con pocos lugares se le compara. Ahí, cada piedra, cada animal, cada planta, cada montaña, cada planicie, está representada en la historia cosmogónica de formación del mundo para el wirrárika. De su estabilidad ambiental depende la identidad de este pueblo que cuando menos habita 5 mil 300 kilómetros cuadrados del territorio nacional, una superficie más grande que varias entidades federativas de México”, indicó.
Los organismos defensores de derechos humanos recordaron que debe cumplirse a plenitud la Recomendación 56/2012 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), sobre todo, por la presión que han hecho empresas mineras que buscan explotar ese territorio, ante el rechazo del pueblo originario, dijo Tunuary Chávez.
“Wirikuta, lamentablemente, también es un lugar donde los intereses capitalistas han encontrado la posibilidad de la explotación de vetas de plata, de oro, de antimonio, de zinc, de plomo, particularmente las de plata y las de oro, se encuentran vigentes en las montañas de la sierra de 14”, expresó.
En la zona de Wirikuta también existen presiones de la industria eólica para generar electricidad, así como la expansión de granjas porcícolas y avícolas.
Por ello, se pide que los gobiernos federal, estatales y municipales apliquen acciones –según sus facultades- que garanticen la protección a esta región sagrada de Wirikuta.
