por Juan Levario/ntrguadalajara.com
 16 de Agosto de 2021, 06:00 –

(DAÑO AMBIENTAL. Los habitantes de Tala creen que el proyecto generará un impacto no sólo en el municipio, sino en toda la región Valles. Foto: Especial)

Alrededor de 500 habitantes de Tala de comunidades cercanas a donde se ha proyectado el nuevo basurero metropolitano marcharon este domingo para expresar su rechazo. Tras la protesta, recabaron firmas en la plaza principal en contra del lugar que sustituirá al vertedero Los Laureles. 

La manifestación inició a las 11 horas en la comunidad de El Refugio con una caravana de unos 300 vehículos que rodaron hacia la cabecera municipal con pancartas con la exigencia de no permitir que la empresa Caabsa Eagle, concesionaria del servicio de recolección de la basura en varios municipios de la ciudad y operadora de Los Laureles, realice el proyecto denominado Centro Integral de Economía Circular en Tala. 

En el quiosco de la plaza principal de Tala, los ciudadanos tomaron el micrófono por turnos para expresar su preocupación. Ahí un vecino que pidió ser identificado como Juan acusó que el gobierno municipal ha negado tener información respecto al proyecto a pesar de que la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) ya le aprobó una manifestación de impacto ambiental el 7 de julio. 

“Tuvimos llamadas con el presidente interino de Tala, José Luis Cervantes, y él dijo desconocer el proyecto. También se indagó en Desarrollo Urbano (para) ver si había autorización de algunos permisos de cambio de uso de suelo o permisos de construcción porque nos dimos cuenta que la empresa ya estaba haciendo excavaciones, ya hay maquinaria ahí en las parcelas que se compraron”. 

Detalló a la par que el documento aprobado por Semadet refiere un terreno de aproximadamente 38 hectáreas que sería utilizado durante 20 años para recibir 3 mil toneladas de desechos diarios. 

Los habitantes de Tala se dijeron preocupados, principalmente, por los daños ambientales y a la salud que podrían ocasionar las filtraciones y escurrimientos de lixiviados. Además, creen que el proyecto generaría un impacto no solo en Tala, sino en toda la región Valles, y posibles repercusiones para la Presa de la Vega en Teuchitlán y para el municipio de Ameca. 

Juan explicó que en las comunidades de Los Ruiseñores y El Refugio, las más próximas al lugar donde se instalaría el basurero, hay manantiales y pozos profundos que suministran agua, por lo que estarían en riesgo. 

“Nos enteramos de qué tamaño iba a ser este basurero, que iba a ser el basurero metropolitano. Nos empezamos a contactar amigos, ejidos, comisarios ejidales y amigos, y entonces quisimos manifestarnos de alguna manera para que toda la demás gente se enterara de que se iba a poner un basurero aquí en Tala y manifestar nuestra inconformidad”, mencionó. 

FRASE: 

“Se indagó en Desarrollo Urbano (para) ver si había autorización de algunos permisos de cambio de uso de suelo o permisos de construcción porque nos dimos cuenta que la empresa ya estaba haciendo excavaciones”: Juan, Habitante de Tala