Posted By Pagina 24 Jalisco on Mar 30, 2021 |

Esa falta de información provoca desorden y anarquía: Arturo Gleason

Se debe conocer en tiempo real qué tanta agua se extrae de los mantos acuíferos y mantos freáticos para prever escenarios de escasez como el actual, consideró especialista

La falta de un sistema de medición confiable y en tiem­po real es uno de los principa­les problemas que generan las crisis de abasto de agua pota­ble en estados y municipios, consideró Arturo Gleason Espíndola, investigador del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUA­AD) y especialista en gestión del líquido.

“Así como puedes ver en tiempo real en tu cuenta de banco para saber cuánto pue­des gastar y cuánto ahorrar y cómo repartirlo, ese sistema de medición en el agua no existe en el país, al menos no con la cabalidad y profundi­dad para toma de decisiones. Esa falta de información pro­voca falta de transparencia, desorden y anarquía. Hay quienes sacan agua en empre­sas y eso no lo sabe ni Cona­gua, ni los organismos públi­cos descentralizados locales. O hay quienes tienen conce­siones y sacan más, pero na­die los monitorea. Existe tec­nología para hacerlo, y no lo hacen. El talón de Aquiles es la medición. Pero hay gente a la que le conviene la oscuri­dad”, denunció.

El Área Metropolitana de Guadalajara sufre actualmen­te una crisis de abasto en más de 200 colonias. Según la ver­sión del Gobierno de Jalisco se debe a que la Presa de Cal­derón está seca y aportaba 14 por ciento del líquido que lle­gaba al área conurbada; ade­más de que durante la pande­mia el consumo se incrementó en 11 por ciento.

Sin embargo, la de Guada­lajara no es la única área me­tropolitana que sufre de estas crisis. El Valle de México también tiene esa problemá­tica.

“Si es cierto o no que fue por un incremento por la pan­demia, ante la falta de clari­dad y la ausencia de política de generación de datos, no sabemos. Y esa falta de in­dicadores se reproduce en diversos ámbitos. Necesita­mos conocer, en un sistema de medición en tiempo real, cuánta agua puede transportar el acuaférico o cuánto se le extrae a Chapala”, dijo.

“Así como cuando le car­gas gasolina a un coche tú puedes ver cuántos litros son, eso no se puede ver en cuanto a los pozos”, apuntó.

Un efectivo sistema de medición también dota de le­gitimidad a las declaraciones de los gobiernos, pues ya no se trataría de declaraciones, sino de indicadores medibles y comprobables.

“La controversia se vuel­ve debate de oídos sordos cuando no hay punto de referencia para conocer la medición, y ante la opinión pública todo lo manejan con sus datos; respetables, pero con la investidura de la au­toridad debería de tener le­gitimidad si su información se generara en tiempo real, de forma digital”, reflexio­nó Gleason Espíndola.

El catedrático explicó que los gobiernos podrían apro­vechar el conocimiento que se genera en la academia y sumar a los investigadores universitarios como aliados para fortalecer las políticas públicas en materia de gestión hídrica.

“La vocación del gobier­no es llevar a cabo las deci­siones públicas por bien de todos. No es vocación del sector académico tomar de­cisiones, sólo investigar, ge­nerar conocimiento y crítica. En cualquier país civilizado un gobernante convoca a un comité científico. El cientí­fico genera conocimiento. Debemos colaborar, pero no condicionando nuestros pun­tos de vista conforme a los intereses del gobierno”, esti­mó Gleason Espíndola.