por Lauro Rodríguez/ntrguadalajara.com
 26 de Marzo de 2021, 06:00 –

(RIESGO. Del Río Madrigal acepta que la incertidumbre relacionada al agua potable en la ciudad podría ser factor para alejar inversiones privadas en el sector de la construcción. Foto: Jorge Alberto Mendoza)

Las crisis sanitaria y económica provocadas por la pandemia de Covid-19 generaron un encarecimiento de los materiales de construcción y, por añadidura, un incremento en el costo de la vivienda en Jalisco. 

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Jalisco, Carlos del Río Madrigal, expuso que en 2020, a nivel mundial, bajó la producción de materiales para la construcción como el acero y el cemento, lo cual causó un incremento en los precios de los insumos. 

Por ejemplo, la varilla corrugada presentó un aumento del 24 por ciento con respecto a 2019; el alambrón, de 19.6 por ciento, y la pintura, de 13 por ciento. Los impermeabilizantes, el cemento y la maquinaria también tuvieron un incremento en sus costos. 

El alza en los insumos fue trasladada en la mayoría de los casos al cliente y se encareció la obra, tanto la pública como la privada. 

“Por ejemplo, la construcción de escuelas, un aula de 6 por 8 metros, se incrementó en 6.31 por ciento; la construcción de un sanitario de 6 por 8 metros aumentó 5.37 por ciento; la construcción de vivienda económica de 40 metros cuadrados se incrementó 6.27 por ciento; la construcción de vivienda dúplex de 90 metros cuadrados (tuvo) un incremento del 5.27 por ciento, y la construcción de un cuarto adicional de 4 por 3 en una vivienda se incrementó en 4.97 por ciento”, detalló. 

Ahora, en 2021, el panorama es incierto, pues los incrementos en los insumos persisten, añadió Del Río Madrigal. Por ejemplo, el precio de la varilla corrugada tuvo en enero un aumento de 13 por ciento adicional.  

Ante este escenario se espera que durante el año se pueda comenzar a reactivar la producción de materiales para que los precios comiencen, de manera paulatina, a regularizarse, aunque como la pandemia aún está vigente, nada está claro. 

Del Río Madrigal aceptó que la incertidumbre en servicios como el agua potable en la ciudad podría ser factor para alejar inversiones privadas en el sector de la construcción. Aseguró que aún no hay mayores afectaciones por este factor, pero aclaró que si no se normaliza el servicio es un hecho que habrá más pérdidas. 

Detalló que esta situación es contraproducente en muchos sentidos. Primero, porque se frena la reactivación económica del sector y de otros sectores dependientes de la construcción y, segundo, porque se impide un crecimiento ordenado y oportuno de la ciudad. 

Por otro lado, reconoció que cada año hay un déficit de 16 mil viviendas de interés social en el estado, pues la demanda anual es de 40 mil casas anuales, pero sólo se garantiza el 60 por ciento.  

Por lo tanto hizo un llamado a las autoridades a coordinarse para crear un plan efectivo para la habitabilidad de la ciudad. Tanto para cumplir con la demanda de casas, como para habitar las viviendas abandonadas en zonas como Tlajomulco. 

DEFIENDE EL MEGACRÉDITO 

Por otra parte, Del Río Madrigal defendió el megacrédito de 6 mil 200 millones de pesos que solicitó el gobierno del estado el año pasado para hacerle frente a la reactivación económica a través del sector de la construcción.  

Señaló que de no ser por ese dinero se hubieran perdido hasta 50 mil empleos adicionales: 30 mil directos y 20 mil indirectos. Añadió que fue gracias a la inversión pública que el sector no tuvo tantas afectaciones, pues la iniciativa privada sí redujo las inversiones en la construcción. 

Sin embargo, expuso que el recurso público que actualmente se destina a obras sigue siendo mínimo respecto a lo que se requiere. Detalló que lo ideal sería que el gobierno del estado designara el 6 por ciento del total de su presupuesto anual para el sector de la construcción, pero los constructores sólo acceden al 3.2 por ciento. 

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