
- Vecinos reclaman que no tienen agua desde hace un mes, pero sigue llegando el recibo del Siapa. Foto: Fernanda Carapia
Fernanda Carapia/mural
Guadalajara, México (24 marzo 2021).- Mientras un jalisciense gasta en promedio 210 litros de agua al día, en colonias que padecen desabasto por parte del Siapa están sobreviviendo hasta tres familias -integradas por 12 personas- con 200 litros, ¡pero al mes!
Esto representa un consumo de medio litro al día por cada habitante de la casa; dos vasos, aproximadamente.
El agua con la que se bañan debe reciclarse y la tienen que usar para trapear; con la que lavan los trastes -y hasta con la que se enjuagan la boca después de cepillarse los dientes- también la reutilizan, para el tanque del sanitario.
«Tengo una cubetita chiquita donde mis hijos hacen de la pipí para que luego, si hacen popo, la echen acá (a la taza del baño) y se vaya», comentó Liliana Ceja, quien vive en la Colonia Nuevo Vergel, en Zapopan, y no tiene agua.
El suministro intermitente de líquido siempre lo han padecido, aseguraron, pero en el último mes les cortaron el servicio de manera definitiva y pese a que pagan sus recibos puntualmente, no les cae ni gota de agua.
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«El 1 de marzo pagamos 244 pesos y ya no teníamos agua, seguimos sin agua y el recibo sigue llegando y tenemos que pagar, son buenos para cobrar y el agua ¿dónde está?, las pipas no las mandan», comentó Yolanda Cruz.
Debido a que el Siapa no les abastece de líquido, han tenido que gastar en pipas, pero les cobran 2 mil pesos y si el aljibe está lejos, son 50 pesos extra por metro.
En la Colonia Nuevo Vergel no se desperdicia ni una gota de agua. Los niños se bañan un día sí y dos no, la ropa se sacude y se vuelve a usar y si ya de plano el líquido que hay en casa está muy sucio, se utiliza para lavar los baños y el patio.
Muchos de los habitantes de esta colonia trabajan en zonas residenciales y son testigos de cómo en esos lugares no ha faltado el agua e incluso la desperdician.
«Mi patrona me dice que lave la banqueta con la manguera, la lava todos los días y a mi me da coraje porque acá no tenemos agua ni para lavarnos las manos, los ricos se benefician y a los pobres que nos cargue», lamentó una mujer, quien pidió anonimato.
Esta colonia forma parte de las 159 que entraron en los tandeos, pero aunque ayer les tocó abasto de agua, en ninguna casa caía el líquido.
