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El desarrollo vertical está en Manuel Acuña 3144. Foto: Jorge RangelJonathan Compton/Mural
Guadalajara, México (24 julio 2020).-
Vecinos de la Colonia Monraz denuncian que la construcción de una nueva torre ha resultado más que un dolor de cabeza.Fue a finales del año pasado cuando comenzó la edificación de un desarrollo vertical en el 3144 de la Avenida Manuel Acuña, casi esquina con Juan Palomar y Arias.
Desde entonces, dicen, la tranquilidad se terminó para quienes colindan con la obra: trabajos a deshoras, ruido y polvo constante, así como una grúa gigante que pasa por encima por encima de sus techos.
Incluso una vivienda ya registró daños por los movimientos de la estructura, señalan.
«Es un peligro para todos porque todo el día están moviendo materiales, pero nada nos garantiza que no nos caiga encima y más ahora con la pandemia que estamos pasando más tiempo en casa, me parece una imprudencia que hayan autorizado algo así y veremos que se hagan responsables», expresó Patricia Jiménez, una vecina de la construcción.
El Ayuntamiento concedió la licencia M-1088/18 a la empresa Jesarb SA de CV o Desarrolladora Fess, para levantar hasta ocho niveles en un predio que tiene 15 metros de frente, señalaron.
Debido a las posibles irregularidades en la expedición de los permisos y violaciones a los Planes Parciales, los afectados presentaron una denuncia ante la Procuraduría de Desarrollo Urbano (Prodeur), registrada bajo el expediente GDL-108/2019.
El órgano abrió un procedimiento administrativo desde enero y pidió a la administración municipal constancias de toda la documentación relacionada con el proyecto para realizar el análisis y validar su legalidad.
Sin embargo, los colonos ya no han visto avances y ahora temen por su seguridad, así como el menoscabo a sus hogares debido a la excavación profunda y la concentración de agua en el predio en pleno temporal de lluvias.
Incluso, la Dirección de Inspección y Vigilancia ya ha clausurado en dos ocasiones la acción urbanística, una, por trabajar fuera de horario permitido y no cumplir con medidas de seguridad, y la segunda, en mayo pasado por quitar los sellos de inmovilización para seguir laborando.
Tras el nuevo reporte por daños e irregularidades, el Gobierno tapatío no dio respuesta.
Se buscó contacto con los desarrolladores por medio del teléfono publicado en su página web, aunque no contestaron.ASÍ LO DIJO…
Jorge Mendoza,
Vecino de la zona«Tal parece que los que vivimos desde hace tantos años ya no importamos porque nos han rodeado de edificios y ya no vivimos en paz con tanta construcción»
