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Lamentan vecinos de Tonalá:

Por Rafael Hernández Guízar

Se trata de habitantes de los alrededores quienes aprovechan la falta de vigilancia –y de sanciones– para arrojar impunemente sus desechos, causando la degradación ambiental y de calidad de vida de quienes habitan más cerca de la barranca/Foto: Francisco Tapia

Habitantes de los alrede­dores de la barranca, en To­nalá, lamentaron los hábitos sucios de muchas personas que recurrentemente tiran la basura en esta área natural.

En entrevista con Pági­na 24, la señora Maricela, una de las vecinas que vive justo al frente de la barranca, indicó que constantemente tiene que enfrentar a la gente debido a que van y afuera de su casa dejan las bolsas con desperdicios.

“Seguido me tiran bolsas de basura, pedacera de made­ra, escombro, animales muer­tos, lo que la gente no quiere en su casa lo echa para acá, y seguido les llamo la atención y me tachan de loca, me afec­ta porque antes me sentaba aquí afuera, pero ya mejor no lo hago porque si me siento ando viendo a quién le llamo la atención porque no se vale. Es misma gente de aquí, pero ya mejor ni dice uno nada”.

Y siguió: “Mire ahorita vie­ne ya el dengue y la gente no hace nada por cambiar, aquí ne­cesitamos que venga la patrulla y que se los lleve, necesitamos que sepan lo que pasa acá por­que como digo, es injusto que la gente haga esto”.

Por su parte, Ana Valdez, otra de las entrevistadas y quien es parte de la mesa di­rectiva de colonos, aseguró que los vecinos no atienden las indicaciones, algo que urge la presencia de las auto­ridades municipales.

“Por más que hemos tra­tado de mantener como mesa directiva en tener limpio, la misma gente sigue tirando basura, hasta llantas y ahorita pueden provocar lo del den­gue, ahora, baja el torrente de agua y selo lleva la corriente y es pura contaminación”.

Pero no sólo es esto, pues además de los desperdicios que son dejados en esta área natural, abundan también los perros callejeros, mascotas que son abandonadas por la misma ciudadanía.

Y aunque han adoptado a la mayor cantidad de perros que sus casas les permite, el problema sigue.

Además, han detectado los vecinos a una persona que se dedica a practicar puntería con los perros. Con armas de diábolos, constantemente los hiere y abandona en la vía pú­blica, algo que esperan tam­bién que pueda ser evitado y que sea detenido por la poli­cía municipal por el posible delito de maltrato animal.