Villas panamericanas

Le dan privilegios a constructor de Villa

2019-09-08_11-09-28___1175.jpg

CASI LA TERCERA PARTE. El decreto mantendrá derechos ya reconocidos en 315 hectáreas de El Bajío. (Foto: Alfonso Hernández)

El trato privilegiado al negocio de la Villa Panamericana significa la violación de todas las disposiciones de regulación urbanística que Zapopan ha establecido para la zona de El Bajío, pero además, un negocio de casi mil por ciento para el aportador de la tierra, Francisco Cornejo Reynoso, advierten Sergio Peraza Segovia y Alejandro Cárdenas Ochoa, promotores de medidas judiciales que mantienen suspendidas las ventas de departamentos y la “habitabilidad” de la obra.

La idea de que el decreto del Ejecutivo para una zona de recuperación ambiental en El Bajío, emitido el 3 de septiembre, puede cambiar la inercia histórica que significa la Villa les causa escepticismo. Consideran que el documento firmado por el gobernador Enrique Alfaro Ramírez es una herramienta jurídica endeble ante el peso de los intereses en juego.

“¿Cómo pretenden darle un trato privilegiado a un negocio inmobiliario y sacrificar a otros negocios en ciernes?, la realidad es que van a reclamar el mismo trato porque la Villa establece el precedente jurídico y hay un principio de igualdad de todos ante la ley”, señala Peraza Segovia.

El decreto pretende mantener derechos ya reconocidos en 315 hectáreas (ha) de la zona, pero sacar del mercado el restante de 980 ha protegidas. Para los activistas urbanos, lo lógico sería exigir que ese decreto estuviera completamente blindado antes de permitir cualquier discusión sobre la Villa, y la situación en este momento es más bien precaria, por lo que temen sea una simulación.

Peraza subraya el grave riesgo que entraña reconocer el derecho de vender y habitar la Villa, donde la densidad por hectárea será de 426 habitantes y 106 viviendas. Si esto tiene un efecto dominó, como será jurídicamente lo que reclamarán los vecinos de la zona, se podrían sumar hasta 70 mil viviendas más y más de 300 mil habitantes, lo que colapsará la zona en el corto plazo ante sus problemas de inundaciones, falta de salida del agua (es una cuenca endorreica) y una atmósfera estacionaria donde las inversiones térmicas son recurrentes.

Según los Planes Parciales vigentes, secunda Alejandro Cárdenas, la densidad de vivienda máxima permitida es H1-H, es decir, de vivienda plurifamiliar y densidad mínima, con un tope de 15 viviendas y 75 habitantes por hectárea. El exceso en vivienda es de 606 por ciento, y en población, de 468 por ciento. Todo esto con base en documentos públicos, Planes Parciales vigentes y permisos para el inmueble, lo que no da pie a estimaciones arbitrarias.

“Con la autorización de las densidades para el proyecto Villa Panamericana y el derecho de equidad que asiste a los propietarios de predios colindantes, se impactarán las mil 200 hectáreas de El Bajío, fomentando los cambios de uso de suelo y el asentamiento de más de 300 mil habitantes, con lo que se perderán las áreas de transición entre el Área Natural Protegida Bosque La Primavera y la ciudad”, insiste el también presidente del Parlamento de Colonias.

Peraza Segovia, morador de Rancho Contento, un fraccionamiento que data de más de medio siglo, considera que en Jalisco predominan los negocios altamente depredadores en el ramo inmobiliario, es decir, se busca el mayor margen de ganancia, lo que deriva en fuertes esquemas de colisión con las autoridades para lograr usos de suelo y permisos que en condiciones normales no serían aceptables. El caso de la Villa Panamericana es emblemático.

Cuestiona el trato privilegiado otorgado al empresario Francisco Cornejo, quien de acuerdo a evidencias documentales adquirió superficie de origen ejidal a precios de remate, si se considera el valor que le dio el gobierno del estado a su aportación. Dieciséis hectáreas del proyecto costaron menos de 200 pesos por metro cuadrado (m2), pero fueron consideradas a más de 2 mil 500 pesos por m2, lo que da un negocio privilegiado: 32 millones de pesos de inversión contra casi 400 millones de “aportación”.

Además, del área total de los predios de la Villa, 16.4 hectáreas, 3.5 ha están en el área protegida de La Primavera, y por ende, es tramposo incluirlas en las cuentas, pues tienen los derechos de desarrollo cancelados; 1.6 ha corresponden a la servidumbre federal de arroyos, es decir, son propiedad pública y ésta es imprescriptible e inalienable, y otras 2.6 hectáreas mantenían litigio con ejidos de la zona. Todo esto reduce la superficie real del proyecto a 8.7 hectáreas.

Otro aspecto de ese privilegio es que la inmobiliaria Cornejo no obtuvo préstamos bancarios y el gobierno del estado dio la aportación necesaria para la urbanización. Posteriormente, tanto el Instituto Promotor de la Vivienda Popular en el Estado (Iprovipe, ahora Ijalvi) como el Instituto de Pensiones del estado de Jalisco (Ipejal) no sólo renunciaron al cobro de intereses por esos préstamos, sino que renunciaron a reclamar judicialmente el incumplimiento del contrato por parte del particular.

VILLAS Y ANOMALÍAS

¿Cuál es el recuento de lo violado con la Villa Panamericana en El Bajío? El presidente del Parlamento de Colonias señala que prácticamente la totalidad de los ordenamientos vigentes.

Por ejemplo, el ordenamiento ecológico territorial de Jalisco. “El Bajío del Arenal está dentro de la UGA-Ag3-141-P, con uso de suelo predominante agrícola y política de protección, condicionado para asentamientos humanos (Ah), con criterio de 20 habitantes y cuatro viviendas por hectárea máximo”, además, recomienda densidades incluso menores en la zona colindante con el polígono protegido de La Primavera.

Estas irregularidades causarían los siguientes impactos: “El agua de la lluvia y los escurrimientos provenientes de La Primavera no tienen salida, se infiltran al subsuelo precisamente en El Bajío, por lo que, el proyecto privado Villa Panamericana, con la alta densidad de habitantes y viviendas por hectárea, elimina áreas de protección al acuífero, con lo que se pone en riesgo la calidad del agua y el nivel de este, ya que con los pavimentos y construcciones es inminente la pérdida de áreas de infiltración, por lo que se agravarán las inundaciones del área y la contaminación de las aguas superficiales y las subterráneas”.

Además, “las características de El Bajío generan inversiones térmicas (aire estacionado en la atmósfera) por las mañanas y tardes la mayor parte del año. Normalmente se observa neblina, pero, una vez desarrollada la zona, con 300 mil habitantes o más, lo que veremos será smog producto de las emanaciones de miles de automóviles y habitantes”. Una zona protegida, en conclusión, sí. Pero debe buscarse un decreto más sólido para que no implique un grave riesgo de simulación, concluyen.

Exigen no criminalizar a las voces disidentes

Acusando persecución política desde del gobierno de Jalisco en contra de quienes disienten respecto a decisiones oficiales, el Colectivo Unido por Jardines de la Paz y Colonias Aledañas denuncia y reprueba “el uso faccioso de las instituciones públicas para denostar, calumniar y difamar”.

Luego de que la Fiscalía Estatal diera a conocer procesos abiertos contra críticos de la Villa Panamericana, entre ellos el abogado Alejandro Cárdenas Ochoa, la asociación civil reprocha esta información.

“Lamentamos profundamente que el gobierno de Jalisco utilice los recursos públicos y las instituciones para fines ajenos a su función, en lugar de atender y promover procesos de gobernanza”.

Según autoridades estatales, el presidente del Parlamento de Colonias, Alejandro Cárdenas Ochoa, así como el ex candidato a la gubernatura y líder de Conciencia Cívica, Salvador Cosío Gaona, están denunciados por presunta extorsión a desarrolladores.

Además de su oposición a la Villa, Cárdenas Ochoa ha defendido legalmente a vecinos inconformes con las obras en el Parque San Rafael y el complejo habitacional que se construye a unos pasos.

Por ello, insiste el comunicado, “exhortamos con toda vehemencia al gobierno de Jalisco, a los responsables de las instituciones de procuración de justicia, al cumplimiento honesto del cargo que les fue conferido”. Martha Hernández Fuentes

“Con la autorización de las densidades para el proyecto Villa Panamericana (…) se impactarán las mil 200 hectáreas de El Bajío, fomentando los cambios de uso de suelo y el asentamiento de más de 300 mil habitantes”

Alejandro Cárdenas Ochoa, presidente del Parlamento de Colonias

Lo que viola la Villa

Para H1-H (el máximo autorizado en la zona). Cumple con el coeficiente de uso de suelo (CUS), pero rebasa en 48% el coeficiente de ocupación de suelo, en 655% las dimensiones del lote mínimo, en 164% el índice de edificación, en 468% los habitantes por hectárea y 606% las unidades de vivienda

JJ/I