1.- Desde hace dos meses advertimos al secretario de medio ambiente Sergio Graf Montero y al personal de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial sobre las malas prácticas de #CAABSA al no cumplir con los procedimientos de manejo según la NOM-083-SEMARNAT-2003. Incluso los llevamos al lugar. Esta secretaría, según la Ley de Gestión Integral de Residuos del Estado de Jalisco, le compete, según el Art.7, Fracción XXVI. «Regular la instalación, funcionamiento y manejo de rellenos sanitarios de carácter municipal, regional o metropolitanos», por lo que son directamente responsables. Se los dijimos de frente y textual «no tardan en incendiar la basurera».
2.- Enrique Alfaro Ramírez es también responsable desde su administración en Guadalajara, pues tuvieron conocimiento de la insostenibilidad y malas prácticas de la empresa y aún así decidieron renovar el convenio. En este nuevo convenio, contemplaban «la observancia de las normas oficiales en materia ambiental y con esto garantizar a la ciudadanía un manejo más amigable con el medio ambiente» (https://tinyurl.com/yyg5oez3). Ni él ni Ismael Del Toro Castro han hecho algo para que esto se cumpla.
3.- Proepa, la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente de Jalisco, es responsable «de realizar actos de inspección y vigilancia, instauración de procedimiento administrativo e imposición de sanciones por violaciones a la normatividad ambiental estatal, así como la recepción, atención y seguimiento de las Denuncias Populares por violaciones a la legislación de la materia». ¿Cuántas inspecciones han hecho en Los Laureles? ¿Qué dicen los informes y dictámenes? Ya presentamos la denuncia y estamos en proceso de ratificarla. Lástima que el personal no la atenderá hasta que vuelvan de vacaciones el 29 de abril.
4.- La empresa #CAABSA, la principal responsable, ha demostado una y otra ves que está por encima de cualquier gobierno. La vida últil de Los Laureles terminó en 2008 y, «casualmente», la basurera se incendió durante 9 días y aún así extendieron hasta 2033 sus operaciones. A todas luces irregular. No hay justificación alguna para que este vertedero a cielo abierto siga operando. Es criminal lo que nos están provocando y no nos extraña que sean premeditados este tipo de siniestros.
