Vecinos ganan suspensión; autoridades caen en desacato
Decenas de personas se presentaron con pancartas para protestar contra el gobierno municipal: Pisotean los derechos de vecinos de esta parte de Guadalajara y merman el equilibro ecológico en la ciudad; además, el gobernador y el alcalde tapatío se olvidan de proteger –a toda costa– el agua
Por Rafael Hernádnez Guízar
De seguir esta construcción, Brasilia 10, habrá un caos insuperable para la colonia Providencia, que es considerada como una zona natural protegida de recarga hidrológica: con tanto concreto, podría dejar de darse la infiltración del agua al bosque Los Colomos, advirtieron los vecinos/Fotos: Francisco Tapia
Vecinos de la colonia Colomos Providencia se manifestaron ayer en el ayuntamiento de Guadalajara, exigieron que paren las obras de construcción del condominio Brasilia 10 donde ya se les otorgó una suspensión por la justicia federal.
Acusaron complicidad entre la administración de Ismael del Toro Castro, el alcalde, y los instructores ya que el ayuntamiento ha caído en desacato al no acatar las suspensiones derivadas de los amparos que los vecinos han tramitado.
“Colomos Providencia es un área natural protegida y de recarga hidrológica, por lo que de cubrirse de miles de metros cúbicos de cemento los mantos acuíferos se secarán, y si se tapan desvían y tiran el agua y la tiran al drenaje, será un ecocidio. Esta zona está protegida por tres decretos oficiales, expertos como el doctor José Antonio Gómez Reyna y Arturo Gleason coinciden en que se acabará el agua para Guadalajara; el Observatorio Ciudadano para la Gestión del Agua recomendó a los ayuntamientos de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco y Tonalá que no permitieran la construcción de edificios para no afectar los mantos freáticos, subrayar que lo más importante es el agua y es obligación del gobierno protegerla”, dijo una de las manifestantes al dar lectura al pliego petitorio entregado al ayuntamiento.
Sentenció que de seguir esta construcción, Brasilia 10, habrá un caos insuperable para la colonia que es considerada como una zona natural protegida de recarga hidrológica, es decir, que podría dejar de darse la infiltración del agua al bosque Los Colomos, una de las zonas de recarga del vital líquido y que abastece a la ciudad de Guadalajara.
“Ganamos por impugnación contra los planes parciales basado en tres estudios ambientales para proteger nuestras colonias, por eso estamos en contra del cambio de uso de suelo, para no afectar al medio ambiente. Los planes parciales son los del 2003 donde no se permiten edificios altos”. Pero fueron enfáticos en recalcar el desacato en que han recaído las autoridades.
“Tenemos una demanda contra Brasilia 10 y contra los edificios irregulares. Se demostró con un estudio ambiental los problemas que la colonia traerá (…). Con la obra llegan muchos problemas como el robo, tráfico, basura, cortes de energía eléctrica y agua, tiran el agua al drenaje y lo peor es que son tantas cosas en tan pocas calles, somos 2 mil casas y ya estamos rebasados por lo que si se permiten más la colonia colapsará; Brasilia 10 causará 37 impactos negativos en cuestiones que no podrán revertirse, y todo esto convierte a la colonia en no sustentable. Exigimos que se aplique la normatividad del ayuntamiento de Guadalajara y el desacato a normativas y suspensiones federales, toda vez que se han negado a aplicar la suspensión otorgada por el juzgado primero en materia administrativa dentro del juicio de amparo 230/2019 y el de nulidad 475/2018 en la segunda sala del tribunal de justicia que ordena que se pare la obra”.
Tras más de una hora de manifestación, fue recibida una comisión de vecinos a los que se les dijo que en los próximos días habría una reunión para tratar sus demandas.
Por cierto que a la manifestación, acudieron vecinos de diversas colonias para señalar lo mismo, la devastación de áreas verdes y desperdicio de agua potable y daño a los mantos freáticos que se replica en diversas zonas de la ciudad capital.

