Vecinos de Las Juntitas bloquearon la carretera a Chapala para exigir el suministro de agua potable; la protesta afectó a cientos de automovilistas y pasajeros del aeropuerto

Pablo Toledo/ El Occidental

La falta de agua potable llevó a vecinos de la colonia Las Juntitas, en San Pedro Tlaquepaque, y de zonas aledañas a bloquear la carretera a Chapala, en sentido hacia el Aeropuerto Internacional de Guadalajara. La protesta comenzó a las 14:00 horas del martes 27 de octubre y se prolongó hasta las 2:00 de la mañana del miércoles 28, lo que provocó severas afectaciones viales y dejó a miles de ciudadanos varados durante horas.

Los manifestantes utilizaron palos, llantas, muebles y cubetas para impedir el paso de los vehículos, en exigencia de una solución a la falta de suministro de agua en sus viviendas. Los inconformes señalaron que llevaban semanas sin recibir el líquido, aunque algunos reportaron periodos de hasta un mes y otros de dos meses sin servicio.

El cierre generó largas filas de automotores que quedaron atrapados sobre la carretera, sin posibilidades de avanzar durante varias horas. Ante la inmovilidad del tránsito, algunos conductores apagaron sus vehículos y buscaron alimentos y bebidas en establecimientos cercanos, mientras otros intentaron encontrar rutas alternas para continuar sus trayectos.

Entre los principales afectados estuvieron pasajeros que se dirigían al aeropuerto, algunos de los cuales perdieron sus vuelos debido a la demora. También se reportaron complicaciones para trabajadores que buscaban llegar a sus centros laborales, repartidores de comida, transportistas de mercancías y vehículos de empresas que quedaron atrapados en la congestión.

Conforme avanzó la tarde, más personas se sumaron a la manifestación, en parte porque salían de sus jornadas laborales y se incorporaban a la exigencia de restablecer el servicio. Para antes de las 21:00 horas, alrededor de 80 inconformes permanecían en el punto del bloqueo y advertían que no liberarían la vialidad hasta obtener una respuesta definitiva de las autoridades.

Durante la protesta acudieron representantes del Ayuntamiento de Tlaquepaque para dialogar con los vecinos; sin embargo, las conversaciones no permitieron alcanzar un acuerdo. Los manifestantes también reclamaron la ausencia de personal del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), al considerar que la solución debía provenir de la instancia responsable del suministro.

La inconformidad se sumó a otras manifestaciones registradas en la Zona Metropolitana de Guadalajara por problemas relacionados con el abastecimiento de agua, entre ellos la falta de suministro en las viviendas y las denuncias por la calidad del líquido. El malestar ciudadano ya había derivado en una protesta el 11 de octubre, durante la cual se denunció el uso de gas lacrimógeno y chorros de agua a presión por parte de policías estatales; ese episodio dejó 39 personas detenidas.

Después de 12 horas de bloqueo, los vecinos retiraron los obstáculos y liberaron la carretera a Chapala a las 2:00 de la mañana del miércoles 28 de octubre. La protesta evidenció el impacto que la falta prolongada de agua tiene en las actividades cotidianas de las familias y cómo la ausencia de acuerdos entre autoridades y ciudadanos puede derivar en afectaciones para miles de personas que utilizan una de las principales vías de acceso al aeropuerto de Guadalajara.