El Ayuntamiento canalizó el pliego petitorio a Protección Animal y Cercanía Ciudadana; habitantes piden una solución a las afectaciones por olores, emisiones y ruido.
Isaura López/ El Occidental
Vecinas y vecinos de Jardines del Vergel I y II, Jardines de la Enramada y colonias cercanas mantienen su exigencia para que sean reubicadas las actividades de cremación, guarda, custodia y alojamiento prolongado de animales que se realizan en el Centro Integral de Salud Animal de Zapopan (CISAZ).
El pliego petitorio fue recibido por la Secretaría Particular de la Presidencia Municipal de Zapopan el 17 de septiembre, bajo el folio 003085. Un día después, el Ayuntamiento notificó que el escrito fue canalizado a la Dirección de Protección Animal y a la Coordinación General de Cercanía Ciudadana para su atención y seguimiento.
Sin embargo, el oficio municipal no autoriza hasta ahora la reubicación ni establece fechas para resolverla. La respuesta únicamente confirma que las dependencias competentes deberán analizar el planteamiento e informar posteriormente sobre las gestiones realizadas.
Las y los vecinos esperan que la canalización del expediente no se limite a un trámite administrativo y se traduzca en una respuesta “óptima y satisfactoria”, con una mesa de trabajo, seguimiento de la representación vecinal y una resolución por escrito.
En el pliego petitorio entregado señalan que la operación del horno crematorio, principalmente durante la madrugada y las primeras horas del día, genera olores, posibles emisiones y ruido que, aseguran, han afectado su salud, descanso y bienestar.
Aclaran que no se oponen al hospital veterinario ni a los servicios que ofrece, cuya utilidad reconocen. Su inconformidad se concentra en aquellas actividades que consideran incompatibles con una zona habitacional rodeada de viviendas, centros educativos, instalaciones deportivas, un parque lineal y espacios públicos.
Entre los 15 puntos solicitados por la comunidad se encuentra evaluar la reubicación del horno crematorio y de las áreas de alojamiento prolongado; conservar en el sitio únicamente los servicios hospitalarios veterinarios; realizar estudios de emisiones, calidad del aire y ruido, así como informar sobre las licencias ambientales, el uso de suelo y la compatibilidad urbanística de las instalaciones.
También solicitan que, mientras se analiza una posible reubicación, se apliquen medidas inmediatas para disminuir la propagación de olores, emisiones y ruido; que las inspecciones se realicen cuando las actividades denunciadas se encuentren operando y que las fotografías y videos aportados por los habitantes sean incorporados al expediente.
El documento plantea además la intervención de las áreas municipales de medio ambiente, ordenamiento territorial, inspección y vigilancia, Protección Civil, salud y protección animal. En caso de corresponder, pide dar vista a la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) o a otra autoridad competente.
La comunidad permanecerá atenta a las determinaciones de Protección Animal y Cercanía Ciudadana, al señalar que el problema es recurrente y que cada jornada de incineración vuelve a generar molestias y presuntas afectaciones entre quienes habitan en los alrededores del CISAZ.