Adán Padilla/Mural

Guadalajara, México (21 agosto 2026) .-17:08 hrs

Los ciudadanos se han manifestado, preocupados ante una posible afectación al Lago de Chapala por la construcción del acueducto Solís-León. Crédito: Archivo

Ante los posicionamientos y preocupaciones públicas expresadas por ciudadanos, presidentes municipales de la Ribera de Chapala y el Gobierno de Jalisco sobre una posible afectación al Lago de Chapala por la construcción del acueducto Solís-León, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) aseguró que la protección de su ecosistema está garantizada.

Gustavo Ernesto Figueroa Cuevas, titular del Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Conagua, sostuvo que no existe una obra o decisión política que afecte al Lago de Chapala, el más grande de México.

Durante una ponencia organizada por la Asociación Mexicana de Hidráulica, sección Jalisco, el Consejo de Cuenca Lerma-Chapala y la Conagua, María del Carmen Barragán Barrios, especialista que participó en la creación del Modelo Hidrológico Lerma y cuenta con más de 25 años de experiencia en el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), explicó que el proyecto para llevar agua a León no implica disponer de un volumen adicional de la Cuenca.

«No sería volumen adicional, porque las reglas están claras. La cuenca es deficitaria, no se puede concesionar un volumen más; no existe la posibilidad de que se incrementen usuarios», explicó.

Detalló que lo que ocurrirá será un cambio de uso del agua, de agrícola a urbano, y que el volumen provendrá del Distrito de Riego 011. Aunque el suministro para consumo urbano será constante, a diferencia del uso agrícola que depende de temporadas de riego, el volumen autorizado será el mismo.

«No va a haber volumen, ni concesión adicional, es lo mismo, es un cambio de uso y las reglas mientras no se modifique el decreto», afirmó Barragán Barrios.

La especialista señaló que el Decreto de Veda, vigente desde 2014 establece las reglas para la distribución del agua y modificarlo implicaría un proceso que podría prolongarse durante años, por lo que consideró que el Lago de Chapala cuenta con una protección jurídica frente a cambios en la asignación del recurso.

Figueroa Cuevas añadió que la distribución del agua de la Cuenca Lerma-Chapala no responde a decisiones coyunturales, sino a un modelo construido durante décadas y respaldado por los usuarios, gobiernos estatales y la propia Conagua.

«Aquí está la muestra de cómo la distribución de agua no se da por ocurrencias, no coyuntural, sino en la experiencia de tantos años en donde está calculado por expertos y legitimado por los usuarios», sostuvo.