Astrid Frish de la organización ECOBAC indicó que en general las víctimas son crías que no sobreviven a las colisiones por embarcaciones, pese a ser especies protegidas

Miguel González Guerra/tibunadelabahia.com.mx

12 agosto, 2026

La bióloga Astrid Frisch Jordán, presidenta de la organización Ecología y Conservación de Ballenas (ECOBAC), cuenta con estadísticas y fotografías de las colisiones, heridas y muertes que han sufrido ballenas en nuestra bahía, con un promedio de tres ejemplares atropellados por año, por lo que siempre han advertido que esto se agravará con el proyecto de la escalera náutica.

“Desde 1997, que tenemos el primer registro de una ballena atropellada, llevamos 25, de las cuales el 76% son madres con su cría; la mayoría son crías, el 64%, y estos ballenatos tienen muy poca probabilidad de sobrevivir. De hecho, dos murieron aquí con el impacto. El año pasado tuvimos cuatro ballenas atropelladas en la temporada; presentan heridas frescas. Una fue una cría a la que le volaron la punta de la aleta caudal o cola; la otra fue un juvenil al que le pasó la embarcación por encima, también con unos cortes muy profundos de propela”, informó.

Agregó: “Se ven muchos más animales que ya traen heridas cicatrizadas, que sobrevivieron a una colisión y no sabemos dónde las atropellaron, pero en este caso…”.

La bahía contiene gran riqueza y biodiversidad de especies de megafauna marina, que juegan un papel esencial dentro del ecosistema, pero también dentro de la economía de la región. Entre ellas se encuentran las ballenas jorobadas, que llegan para su reproducción y crianza; los delfines y otros mamíferos marinos que son residentes; las mantarrayas, para las que la bahía es una zona clave para su supervivencia, y diversas especies de tortugas marinas que utilizan la bahía para alimentarse y como zona de apareamiento, así como sus playas para anidar.

Todas estas especies se encuentran en alguna categoría de riesgo de extinción en distintas instancias nacionales e internacionales, como el Libro Rojo de la IUCN, CITES y la NOM-059-SEMARNAT-2010, lo que compromete a nuestro país y región a impulsar en la sociedad acciones de conservación, no solo para las especies, sino también para su hábitat.

“La recomendación, como lo dice el título de nuestra campaña: ‘Menos velocidad, más vidas’. Si navegas rápido, eventualmente vas a atropellar una ballena, tortuga o mantarraya. Se recomienda navegar de 10 a 15 nudos máximo para poder evitar un accidente. En el choque con una ballena también va la vida de las personas en riesgo; recordemos que en Los Cabos, en 2015, ya murió una persona”.