Por: Meganoticias 07-08-2026

Aunque en la zona de Ojo de Agua y Juan de la Barrera, en San Pedro Tlaquepaque, se ejecuta un proyecto hidráulico para reducir las inundaciones, el riesgo continúa presente y mantiene en alerta a los vecinos, quienes recuerdan las afectaciones que han sufrido durante los últimos años.

Para los habitantes de ambas colonias, cada temporada de lluvias representa el temor de perder nuevamente muebles, vehículos y parte de su patrimonio. La zona se encuentra en una depresión ubicada entre la antigua carretera a Chapala y el canal que conduce agua desde la presa de Las Pintas hacia El Chicharrón.

En algunos puntos, las calles y viviendas están hasta tres metros por debajo del nivel del borde del canal, por lo que cuando la infraestructura rebasa su capacidad, el agua puede desplazarse hacia las zonas habitacionales.

El riesgo no depende únicamente de las lluvias que se registren directamente en estas colonias. Una tormenta en otros puntos de la zona metropolitana puede incrementar el nivel de la presa de Las Pintas y aumentar el caudal que atraviesa el sector.

Antecedentes de inundaciones mantienen el temor entre vecinos

La vulnerabilidad de Ojo de Agua y Juan de la Barrera no es reciente. Durante los últimos cinco años se han registrado al menos tres episodios de inundación, algunos de ellos con niveles superiores al metro y medio.

En 2021, la emergencia afectó 714 viviendas en ambas colonias y dejó daños en el menaje de 51 hogares. Dos años después, en 2023, las colonias fueron incluidas nuevamente en una declaratoria municipal de emergencia que contempló 515 viviendas afectadas en 13 colonias. Durante el actual temporal de lluvias también se han presentado anegamientos y entrada de agua en algunas viviendas de la zona.

Los habitantes aseguran que las inundaciones han dejado pérdidas materiales importantes y recuerdan que, en algunos casos, el agua ha alcanzado las ventanas de sus viviendas.

«Mi mamá también levantó ahí. ¿A qué altura llega más o menos el agua aquí? Llega hasta la ventana de mi mamá. A la ventana, un metro más o menos», relató Horacio Díaz, vecino de Juan de la Barrera.

Teresa Loza, habitante de Ojo de Agua, recordó que entre las pérdidas ocasionadas por las inundaciones se encuentran electrodomésticos, colchones y otros bienes.«Sí, inclusive perdí una lavadora que nunca llegó la lavadora y muchas cositas, colchones. Colchones sobre todo», señaló.

Alejandra Orozco, también vecina de Ojo de Agua, relató que el agua llegó hasta el interior de su vivienda. «De la ventana que está ahí en ese cuarto, de ahí el agua pasaba hasta dentro. ¿Usted ha perdido todo? Sí, todo», afirmó.

Proyecto de 160 millones de pesos busca reducir riesgos

Ante esta problemática, el Ayuntamiento de San Pedro Tlaquepaque desarrolla un proyecto hidráulico y urbano con una inversión de 160 millones de pesos. Hasta julio, la obra registraba un avance de 47 por ciento.

Los trabajos contemplan más de 10 kilómetros de tuberías, drenaje sanitario profundo, infraestructura pluvial, bocas de tormenta, un colector principal de 50 pulgadas, un cárcamo de bombeo y más de 50 mil metros cuadrados de pavimentación.

Una de las obras principales es el cárcamo de bombeo, cuya función será ayudar a expulsar hacia el colector principal el agua que no pueda desplazarse por gravedad. Sin embargo, la información pública disponible no precisa la capacidad de bombeo del sistema, el volumen de lluvia para el que fue diseñado ni las medidas específicas que se aplicarían ante un eventual desbordamiento del canal.

Vecinos piden una solución integral

Mientras avanzan las obras, los habitantes mantienen la preocupación ante la posibilidad de que una nueva lluvia intensa vuelva a provocar afectaciones.

Para reducir de manera integral el riesgo, además de mejorar la infraestructura de drenaje, será necesario mantener en condiciones adecuadas el canal, operar correctamente los vasos reguladores, retirar basura y lirio, así como controlar los escurrimientos provenientes de toda la cuenca. Los vecinos consideran que estas acciones deben realizarse de manera coordinada para evitar que el agua vuelva a desplazarse hacia las zonas habitacionales.

Por ahora, Ojo de Agua y Juan de la Barrera continúan enfrentando cada temporal con el recuerdo de las inundaciones anteriores y el temor de que una nueva emergencia vuelva a poner en riesgo sus viviendas y patrimonio.