La mala calidad del agua en el Área Metropolitana de Guadalajara persiste pese al plan del Gobierno de Jalisco, mientras continúan los monitoreos sanitarios para descartar afectaciones
por Luis Herrera/ reporteindigo.com.mx 09 de julio
La distribución de agua potable en la metrópoli de Guadalajara de apariencia turbia y maloliente, como se ha reportado en cientos de colonias de la ciudad, está suscitando entre la población una preocupación cada vez mayor por los posibles perjuicios que puede causar en términos de salud pública. Aún cuando el Gobierno de Jalisco ya tiene en marcha un plan integral diseñado para resolver esta problemática de manera definitiva, el panorama no luce alentador.
Los reportes de la ciudadanía que señalan que en los hogares se estaba surtiendo agua potable de color oscuro y con mal olor comenzaron a surgir durante el sexenio pasado, en la gubernatura de Enrique Alfaro. Sin embargo, han persistido hasta ahora las deficiencias en este servicio público básico, lo que condujo al planteamiento de una estrategia integral que fue presentada por el actual mandatario Pablo Lemus Navarro, apenas días atrás.
Mientras ese plan integral se pone en marcha las autoridades sanitarias del estado emitieron un posicionamiento público para intentar calmar la incertidumbre que están viviendo los habitantes de las colonias con esta problemática. Los vecinos deben realizar sus actividades diarias con esta agua de mala calidad, tales como lavar los trastes y su ropa, además de bañarse y cepillarse los dientes, todo con un líquido que está lejos de inspirar algún grado de confianza.
«Con el objetivo de mantener a la ciudadanía informada sobre la calidad de agua, brindar recomendaciones de uso en casa y dar cuenta del alcance de las atribuciones sanitarias del estado, la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), informó que no se registra incremento de enfermedades relacionadas con el consumo de agua.
«La SSJ mantendrá vigilancia sanitaria y epidemiológica, mientras que la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco (Coprisjal), continuará con revisiones técnicas y monitoreo dentro de sus atribuciones, dado que la salud de las personas se cuida con información precisa, acciones concretas y medidas preventivas», así fue difundido apenas el 6 de julio de 2026.
El titular de la Secretaría de Salud de Jalisco, Héctor Raúl Pérez Gómez, expuso inclusive datos estadísticos para demostrar que la problemática alrededor del agua potable no se estaba viendo reflejada en la incidencia de enfermedades en la ciudad. De esta manera informó que, hasta el 3 de julio de 2026, los canales endémicos no muestran un incremento atípico en enfermedades gastrointestinales, conjuntivitis o de piel asociadas con el uso de agua en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).
«Detalló que los datos de vigilancia en salud muestran las cifras claras en enfermedades gastrointestinales con 54 mil 869 casos desde el inicio de año y hasta la semana epidemiológica número 24. Esto frente a 56 mil 448 casos registrados en el mismo periodo de 2025. También se contabilizan 8 mil 474 casos de conjuntivitis frente a 9 mil 326 casos identificados en los mismos periodos comparativos», precisa en un posicionamiento la dependencia.
Vigilan posibles riesgos sanitarios
Dicho posicionamiento de las autoridades de salud del Gobierno de Jalisco resulta relevante porque confirman que los reportes de agua turbia en la ciudad no solo son atendidos por el organismo responsable de la operación de este servicio público, el SIAPA, sino también por las dependencias que están a cargo de la vigilancia sanitaria y epidemiológica en la entidad,
Esto para determinar si la mala calidad del líquido está impactando en el surgimiento de padecimientos entre los usuarios. El titular de la Secretaría de Salud de Jalisco, por lo tanto, se refirió a estos «reportes sobre la presencia de agua con color, olor o sedimentos, a los cuales, dijo Pérez Gómez, la autoridad sanitaria estatal da seguimiento con seriedad y responsabilidad, así como forman parte de los componentes que sustentan las tareas de monitoreo y vigilancia epidemiológica».
Las recomendaciones puntuales que vertió el secretario para el uso del agua potable evidencian la problemática por la que atraviesa la ciudad. «Señaló que, desde hace años en el AMG, la recomendación preventiva para las familias es no usar agua de la llave para beber ni preparar alimentos (…). También se recomienda agua de garrafón o purificada para el cepillado de dientes»; y declaró el funcionario: «Sobre el agua de la red, puede usarse para lavar trastes, ropa y limpieza general, siempre que no presente coloración marcada ni olor intenso. Para baño y lavado de manos, puede usarse bajo la misma condición».
Anuncian plan integral
Fue este 29 de junio de 2026 cuando el Gobierno de Jalisco anunció que tenía listo un plan estratégico que busca resolver de fondo la problemática que enfrenta Guadalajara por la mala calidad del agua potable. Este programa requerirá una inversión estimada en 25 mil millones de pesos, ya que contempla intervenciones para la ampliación y modernización de las plantas potabilizadoras de la ciudad, así como la edificación de un nuevo acueducto hacia el Lago de Chapala.
«A través de un mensaje dirigido a la ciudadanía, Alberto Esquer Gutiérrez, jefe de Gabinete, reconoció que la calidad del agua es un problema real y complejo, que compete a los tres órdenes de gobierno, por lo que se tomó la determinación de no administrar inercias ni postergar soluciones», comunicó el Gobierno de Lemus Navarro aquel día.
El funcionario señaló que las acciones comenzarán de inmediato con un fondo estatal que cuenta con 5 mil millones de pesos, por lo que el resto del financiamiento requerido será determinado próximamente mediante negociaciones con el Congreso local.
«Sin embargo, se reconoció que para resolver de manera definitiva la problemática se requieren proyectos de largo alcance, cuya inversión conjunta supera los 20 mil millones de pesos. Entre estos proyectos estratégicos se encuentra el nuevo acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, que permitirá garantizar agua de mayor calidad, reducir la extracción del Lago de Chapala, disminuir impactos ambientales y bajar costos de bombeo; así como la reconversión y ampliación de las Plantas Potabilizadoras 1, 3 y 5″