Tras el reciente ataque mortal registrado en una playa de Puerto Vallarta, biólogos explican que la temporada de lluvias incrementa la movilidad de los cocodrilos hacia playas, esteros y desembocaduras de ríos

Rodrigo López Becerril/tribunaldelabahia.com.mx

27 junio, 2026

El reciente ataque mortal atribuido a un cocodrilo en una playa de Puerto Vallarta ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de comprender el comportamiento natural de esta especie durante la temporada de lluvias. Biólogos consultados por CPS Noticias explican que, durante esta época del año, aumenta la movilidad de los cocodrilos debido a las modificaciones que experimentan los ecosistemas acuáticos.

Los especialistas señalan que las lluvias elevan el nivel de esteros, arroyos, ríos y cuerpos lagunares, facilitando el desplazamiento de los ejemplares hacia nuevas áreas de alimentación, refugio o reproducción. Esta movilidad forma parte del comportamiento natural del cocodrilo americano (Crocodylus acutus), especie que habita históricamente en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas.

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Por esta razón, los expertos recomiendan extremar precauciones en zonas cercanas a manglares, desembocaduras de ríos, arroyos y esteros, particularmente durante las tardes, noches y primeras horas de la mañana, cuando los reptiles presentan mayor actividad.

Los corredores naturales de los cocodrilos

La Bahía de Banderas cuenta con diversos corredores biológicos utilizados por los cocodrilos para desplazarse. Entre ellos destacan el estero El Salado, Boca Negra, Boca de Tomates, el río Ameca y otros sistemas de humedales presentes tanto en Puerto Vallarta como en Bahía de Banderas.

Los biólogos recuerdan que estos reptiles poseen una notable capacidad de desplazamiento y pueden recorrer distancias importantes a través de cuerpos de agua dulce, zonas de manglar e incluso el mar. La presencia ocasional de cocodrilos en playas abiertas durante la temporada de lluvias no representa un comportamiento extraordinario.

Asimismo, explican que el crecimiento urbano y turístico en áreas cercanas a humedales ha incrementado la probabilidad de encuentros ocasionales entre humanos y cocodrilos, aunque estos continúan siendo eventos poco frecuentes en comparación con la población residente y el número de visitantes que recibe anualmente la región.

Los ataques continúan siendo poco frecuentes

De acuerdo con registros documentados por investigadores de la región, los ataques de cocodrilos a personas en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas han sido históricamente escasos y generalmente han ocurrido dentro o cerca del hábitat natural de estos reptiles.

Los especialistas enfatizan que el cocodrilo no considera al ser humano como una presa habitual. Sin embargo, advierten que pueden presentarse incidentes desafortunados cuando las personas ingresan a cuerpos de agua donde existe presencia conocida de ejemplares o cuando los encuentros ocurren de manera inesperada.

Ante el actual temporal, el principal llamado de los expertos es evitar actividades recreativas o paseos en playas cercanas a manglares, desembocaduras de ríos y arroyos durante el atardecer y la noche, respetar la señalización preventiva y comprender que la presencia de cocodrilos forma parte del equilibrio ecológico que caracteriza a los ecosistemas de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas.