
por Lauro Rodríguez/ntrguadalajara.com
1 de Enero de 2024, 15:57 –
EN TONALÁ. Verónica Patricia Guerrero Vinueza es una de las seis víctimas. Ella luchaba contra la operación irregular del basurero de Matatlán. (Foto: Especial)
El asesinato de Higinio Trinidad de la Cruz, activista del territorio en la comunidad indígena de Ayotitlán, en Cuautitlán de García Barragán, se convirtió en el sexto episodio de violencia letal contra defensores en Jalisco durante la administración encabezada por Enrique Alfaro Ramírez.
El comunero nahua, quien sostenía una lucha contra la minería y la tala ilegal, fue desaparecido el 24 de noviembre de 2023 y un día después su cuerpo, con huellas de violencia, fue encontrado en Ayotitlán. Al día de hoy prevalece la impunidad en su homicidio.
Antes de De la Cruz hubo cinco asesinatos más de personas defensoras. El 11 de agosto de 2020, Jonathan Santos, defensor de derechos de la comunidad LGBTI+, fue asesinado, mientras que el 2 de abril de 2021 fue desaparecido José Santos Isaac Chávez, nahua, candidato a presidente del comisariado del ejido de Ayotitlán y opositor a la mina Peña Colorada.
Luego, el 7 de enero de 2022, Rosendo González Torres, marakame y líder espiritual reconocido de San Andrés Cohamiata, y su nieto Estanislao González Carrillo fueron privados de la libertad y un día después sus cadáveres fueron encontrados en una barranca.
El listado se completa con el caso de Verónica Patricia Guerrero Vinueza, abogada y dirigente del Colectivo de Vecinos Urbi Quinta contra la operación irregular del basurero de Matatlán, quien fue asesinada a balazos el 3 de febrero de 2022.
La documentación de dichos homicidios la realizó el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec) en conjunto con otras organizaciones que le han dado seguimiento a los casos.
“Jalisco se encuentra también en los estados con mayores agresiones a personas defensoras de la tierra y el territorio a nivel nacional, especialmente a defensores y defensoras indígenas, junto con Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Puebla y Yucatán. En Jalisco, en lo que va del sexenio, sumando la muerte del defensor nahua Higino Trinidad De la Cruz, van seis asesinatos a personas defensoras. De ellas, cuatro son de pueblos originarios”, describieron los organismos en un comunicado.
Además de condenar cada uno de los homicidios de defensores durante el sexenio y recriminar que siguen impunes, las organizaciones reclamaron sobre la violencia que viven los pueblos originarios por hacerle frente a megaproyectos.
“Resaltamos además los casos de agresiones a los pueblos originarios de Jalisco, como el del pueblo coca en Mezcala, el pueblo chichimeca en San Juan Bautista de La Laguna, el pueblo wixárika, el pueblo tepehuano-wixárika en San Lorenzo Azqueltán y el pueblo nahua en la Sierra de Manantlán, todos son emblemáticos en Jalisco por las valientes luchas de las comunidades indígenas que defienden su territorio y la madre de la tierra en medio de un contexto de agresiones y muerte, por megaproyectos como la minería y otros”.
En el texto también se recuerda que los defensores no sólo padecen de asesinatos y amenazas, sino también de desapariciones. El último episodio se vivió el 16 de diciembre, cuando el líder wixárika Maurilio Ramírez Aguilar desapareció mientras se desplazaba de Durango a Jalisco a la toma de protesta como coordinador del Consejo Regional Wixárika.
El indígena fue encontrado con vida esa misma semana tras la presión de organizaciones. Su comunidad también lucha contra la minería en la zona por la que se desplazaba.
EH-jl/I