La modernización busca mejorar la eficiencia de los procesos y dar mayor confiabilidad al sistema de suministro

Pablo Toledo/ El Occidental

La reconstrucción de la Planta Potabilizadora Número Uno de Miravalle avanza con un progreso de 23% en su primera fase, que contará con capacidad para procesar dos mil litros de agua por segundo. Las autoridades proyectan que esta parte de la infraestructura comience a operar en abril de 2027, como parte de un proyecto que contempla una inversión de cinco mil 417 millones de pesos.

Luis Barbosa Niño, director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), señaló que la intervención responde a la necesidad de fortalecer el tratamiento del agua que abastece al Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), ante las condiciones y los cambios en la calidad del líquido que llega a las instalaciones. La modernización busca mejorar la eficiencia de los procesos y dar mayor confiabilidad al sistema de suministro.

El funcionario explicó que los trabajos se ejecutarán en tres etapas para alcanzar una capacidad conjunta de siete mil 500 litros por segundo. Después de la primera fase, la segunda tiene como fecha prevista de conclusión marzo de 2028, mientras que la tercera deberá quedar terminada en enero de 2029.

Entre los cambios técnicos destaca la incorporación de ocho procesos de tratamiento, que incluyen coagulación, floculación, sedimentación, oxidación con ozono y distintos sistemas de filtración. También se utilizarán arena, zeolita y carbón activado, además de cloro para la desinfección, con el propósito de remover partículas y compuestos que influyen en las características del agua.

Barbosa Niño indicó que la inclusión de ozono y carbón activado permitirá mejorar la eliminación de materia orgánica y disminuir las sustancias relacionadas con alteraciones en el color, olor y sabor del líquido. Asimismo, estas tecnologías buscan ampliar la capacidad de respuesta de la planta ante contaminantes emergentes y producir agua con parámetros internos más estrictos que los límites máximos permisibles de la NOM-127-SSA1-2021.

La obra también incluye infraestructura para procesar los lodos que se generan durante la potabilización. Para ello se prevén mecanismos de espesamiento por gravedad y desaguado mecánico, con los que se pretende disminuir el volumen de los residuos y facilitar su manejo y disposición final de acuerdo con las disposiciones ambientales aplicables.

Como parte de la primera fase, las labores se concentraron en el terreno ubicado detrás de los antiguos trenes de tratamiento del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA). En esa zona se construyó un muro de contención y se realizaron trabajos de terracería para adecuar el terreno y mejorar las condiciones hidráulicas de operación.

El director de la CEA agregó que el desarrollo por etapas permitirá avanzar en la renovación de las instalaciones sin interrumpir la continuidad del servicio. Una vez concluidas las tres fases, la potabilizadora tendrá una capacidad de tratamiento de siete mil 500 litros por segundo, con procesos diseñados para mejorar la calidad del agua que se distribuye en la metrópoli.