Además, una empresa cervecera, dese hace años, ha surtido a miles de ciudadanos con agua potable
JUAN MARTIN PATIÑO SEGURA/ El Occidental
Cecilia López, Luis Antonio y Elizabeth tienen algo en común: son tapatíos, viven al Oriente de Guadalajara, pero también le batallan con el agua potable para realizar sus actividades diarias como cualquier habitante de la ciudad.
De unos meses a la fecha, creo que junio, cuando empezaba el mundial, fue cuando empezó a salir el agua más apestosa, incluso hasta con color amarillenta y me manchaba la ropa.Cecilia
En su casa viven ella, su esposo y sus dos hijas: “Antes, yo creo que comprábamos dos o cuando mucho tres garrafones de agua para tomar, a la semana, pero ahora con esto, comenzamos a comprar hasta 15, porque también ocupábamos para bañarnos, lavar trastes y el retrete. Porque hasta eso mejor nos vamos a la lavandería, y pues empezamos a gastar mucho más dinero”.
Su presupuesto para el agua, de manera semanal, era de entre 60 y hasta 100 pesos para los tres garrafones, debido a que iban a lugares de llenado o a veces se surtían en las tiendas de conveniencia.
A inicios de septiembre comenzaron a gastar entre 300 y 450 pesos semanales para surtirse de garrafones con agua potable para sus labores domésticas cotidianas, aunado a ello, también compraban otros tres garrafones más para consumo, para tomar, más el costo en la lavandería, el presupuesto se le elevó hasta mil 400 pesos semanales.
Pues sacando cuentas yo creo que si son como unos mil 200 o mil 400 a la semana solamente para eso (costos de agua), y todo para que el agua siga saliendo apestosa, amarillenta, contaminada. Y pa’ acabarla tenemos que pagar el recibo del agua.
En el mismo mes de septiembre, su vecina, Elizabeth, se enteró que, vecinos de la zona, descubrieron entre los límites de las colonias Balcones de Oblatos y Lomas de San Eugenio uno “ojito de agua”, sin pensarlo acudieron.
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“Elizabeth me dijo que allí en la calle de la curvita al subir para San Eugenio, había un “ojito de agua” limpia y que varios de la cuadra iban a surtirse ahí”.
Aseguró que, pese a los tandeos que prometió el gobierno municipal y estatal, no dan abasto a Guadalajara, peor aún: “Ni siquiera se han asomado por acá, en Oblatos. Para acá no han venido”.
En el “ojito del agua”, el vital líquido sale limpio, claro, sin olor ni color; brota del subsuelo, de entre la tierra y las piedras, vecinos decidieron acomodarle una manguera succionarla con la boca y darle cause, dirección.
Pues al principio si desconfiábamos pero ya vimos que vienen muchas familias a llenar sus garrafones de agua; hasta pa’ tomar nos ha servido. Yo vengo diario y me llevo llenos mis cuatro o hasta cinco garrafones. Vivimos seis en mi casa: mi mamá, mi marido, mis tres hijos y yo.Elizabeth
La manguera del agua está en una superficie alta, en la que hay rocas, tierra y un árbol, casi nadie conoce el lugar exacto. El agua baja por el conducto, la manguera queda colgante, incluso, “alguien” puso una tina de baño y un plástico grande, la cual se llena y se le tira el agua sola 24/7.
“Pues los que venimos aquí por agua ya nos organizamos cuando llegamos a llenar los garrafones y, si no hay nadie cuando nos vamos, doblamos la manguera y la metemos entre las piedras para que no se siga tirando, porque la tina (de baño) se llena y el agua se tira y se va directito a la coladera”, aseguró.
Luis Antonio, de 28 años, recientemente se fue a vivir con su novia y el hijo de ella, a casa de sus suegros; viven en cerca de la Preparatoria 18 de la Universidad de Guadalajara (UdeG), en Balcones de Oblatos.
Es chofer de vehículo de plataformas digitales, seguido pasa por el “ojito de agua”, pues es camino a su casa.
Cuando nos vinimos a vivir para acá (a Balcones de Oblatos), apenas este año, empecé a ver que ahí se amontonaba la gente con sus garrafones de agua y hasta bidones. Ya con el tiempo supimos que ahí se surtían de agua, hablé con mis suegros y nos dijeron que la gente de por aquí se surtía de agua y comenzamos a ir.Luis Antonio
“A veces se dan sus vueltas los polis para ver que no se haga mal uso del agua o no sé, pero ahí se quedan un rato estacionados y hasta ellos llenan sus termos con agua. También está buena pa’ tomar, ellos se la toman, yo no creía hasta que hice la prueba y no me hizo daño y entonces les dije a mis suegros y a mi mujer y ya también la agarramos para tomar, para hacer la comida y así”.
Entre las personas que estaban llenando sus garrafones y hasta bidones, hubo algunas que se atrevieron a tomarle al agua, directo de la manguera y, coincidieron que también utilizan el líquido para saciar su sed.
Luis Antonio, Cecilia López y Elizabeth coincidieron que el agua de ese manantial está tan limpia que hasta sirve para el consumo humano, para cocinar y para beber.
“Pues ya nos acostumbramos a usarla para todo, el gobierno nomás no nos trae ni pipas ni nada. Según dijeron y nada, pero pues no nos ha hecho daño, te digo que sale del suelo, nomás que nosotros estamos en la parte baja y por eso le pusieron la manguera. Desde donde sale es de aquel otro lado, entre Rancho El Zalate y ésta (calle) de Rancho Grande, atrás de un coto por allá arriba, ésta es la parte trasera aquí donde estamos”.
Sobre la calle Rancho Grande, justo donde se hace el cambio de nombre con la calle Hacienda de Cedros, entre los límites de las colonias Lomas de San Eugenio y Balcones de Oblatos, decenas de personas llegan incluso desde colonias cercanas como El Zalate, Oblatos, San Isidro, Heliodoro Hernández Loza, la Hermosa Provincia, Insurgentes, entre otras, a surtirse de agua potable, sin olor ni color y, principalmente limpia.
La zona sur de la ciudad también se surte de agua limpia
Pero, aparte del Oriente de Guadalajara, también en el Sur de la ciudad, los tapatíos se surten de agua limpia y para su consumo; es en calles de la colonia El Fresno, muy cerca del Mercado de Abastos.
Exactamente es en el cruce de las calles Primavera y Sabino, en la parte trasera de una empresa cervecera.
En ese sitio, desde hace poco más de una década, la empresa cervecera puso una llave de agua conectada a una manguera hacia el exterior, incluso acondicionó uno de sus paredones para que cupieran los garrafones y no quedaran en el piso al momento de llenarlos.
La señora Claudia Ramírez, quien lleva más de 40 años viviendo en las cercanías de la fábrica cervecera mencionó que desde hace poco más de 10 años regalaban el agua, pues, afirma, dentro de la misma industria hay un pozo de agua.
Pues es que todos los de la colonia dicen que ellos tienen un pozo adentro y de ahí hacen las cervezas y también nos han dado agua potable para tomar a todos los que somos de aquí Del Fresno y siempre hemos venido por agua a llenar los garrafones.
Claudia, según indicó, aún desconoce los tandeos en su colonia, pues no ha visto información para saber a dónde llegarían las pipas para surtir agua a las casas: “No pues no han venido por acá tampoco, no nos han dicho los vecinos tampoco. Es que estamos en un chat de la colonia y ahí avisan pero según dicen a veces llegan los tandeos a una calle u otra y al llegar no hay nada”.
El señor Raúl, propietario de una tiendita que se encuentra frente a la llave del agua comunitaria, nos relató que, desde que inició la crisis del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), han llegado personas hasta de colonias “ricas” a llenar sus garrafones de agua.
“Todavía no se acababa el mundial y de repente ya veías ahí un formadero de garrafones y gente parada en la banqueta, luego, luego, te dabas cuenta quienes son de la colonia y quienes venían de fuera; habían camionetotas muy lujosas y la gente pues como de dinero, de los riquillos pues”, aseguró.
Mencionó que, incluso mientras esperan el llenado de hasta 15 garrafones por camioneta, a él le consumen los productos de su tienda: “Pues viera que sí, las ventas se aumentaban un poco más cuando vienen a surtirse de agua, me compran y compran cosas y más cuando traen niños, que las papas o los dulces y refrescos”.
Incluso aseguró que, desde Zapopan llegaban en camionetas y autos con decenas de garrafones y bidones para llenarlos con agua y cubrir sus necesidades familiares.
Y, ante la falta de claridad y de información por parte de las autoridades municipales y estatales, en cuanto a tandeos por las colonias y municipios, la ciudadanía tuvo que darse a la tarea de buscar donde surtirse del vital líquido, indispensable para su día a día.
Otros “ojitos de agua”, descubiertos por la población tapatía, se encuentran ubicados sobre la avenida Jesús Reyes Heroles al cruce de la calle José Miguel Macías, en la colonia Polanquito, al Sur de Guadalajara, justo sobre la banqueta y al pie del asfalto de la propia avenida.
En ese punto, decenas de familias abarrotan el sitio con tambos de capacidad para 200 litros, bidones y garrafones; el agua emana desde un parque contiguo, y termina saliendo por una canaleta hechiza, de aproximadamente un metro de ancho por unos 12 de largo, formando una pileta. El agua del lugar, también sale limpia, clara y sin mal olor.
A tan solo nueve cuadras de éste último punto, también sobre la avenida Jesús Reyes Heroles, pero al cruce con la calle Roberto Núñez, en la colonia Francisco Villa, vecinos del sitio se surten de agua limpia, potable.
Sale de las propias tuberías de concreto del lugar, incluso hasta de las coladeras abiertas, llenan sus recipientes, de todos tamaños, con agua para llevar a sus casas; los niños también participan.
En todos los casos, el temor de quienes se benefician del vital líquido, es latente, pues no quisieran que las propias autoridades les clausuraran los brotes del agua naciente de las entrañas de la tierra.