Alexander, vecina de la colonia Moderna, relata que ella y su hermano han requerido más tratamiento ante el agravamiento de su padecimiento
Isaura López/ El Occidental
Para Alexander y su hermano, quienes padecen dermatitis atópica, la preocupación por el agua que reciben en su vivienda de la colonia Moderna, en Guadalajara, también se refleja en la piel: más brotes, enrojecimiento, comezón y lesiones que, en ocasiones, llegan a sangrar.
Ambos son originarios de Zacatecas y llegaron a la ciudad por motivos de estudio. Alexander lleva un año y medio en Guadalajara; su hermano, casi tres. Aunque ya vivían con este padecimiento, que describen como hereditario, aseguran que sus síntomas se han agravado desde su llegada.
Yo padezco de dermatitis atópica. Es algo que mi hermano y yo tenemos de herencia, pero desde que llegamos a Guadalajara nuestra dermatitis ha empeorado
A esta situación se suma el deterioro que Alexander refiere haber observado en el agua de su casa. Según su relato, primero salió café y después negra, tanto en la regadera y el lavabo como en la cocina y la lavadora.
“Nos han salido más ronchas, nos ha dado más brotes de dermatitis, nos hemos enfermado incluso más”.
Durante una semana, añade, observaron insectos en el agua y gusanos en el excusado, pese a que realizaban limpieza diaria. El problema, explica, alcanza distintos espacios de la vivienda y genera preocupación por el contacto cotidiano con el agua.
Más tratamiento y dificultades para salir de casa
Alexander señala que la dermatóloga que atiende a ambos consideró que el agua sucia probablemente contribuía al agravamiento de las lesiones y aumentó el tratamiento.
Sí, tenemos una dermatóloga en común, que es la de cabecera. Ella sí nos comentó que probablemente era lo sucio del agua, ya que por un rato primero salía café y luego salía negra
La joven describe la medicación que recibe como hormonal y afirma que representa una carga importante en su vida diaria. Los brotes y las molestias dificultan actividades tan habituales como salir de casa.
La afectación tuvo una consecuencia concreta durante la movilización ciudadana para exigir agua limpia: su hermano tenía previsto acudir, pero no pudo hacerlo debido a la dermatitis, de acuerdo con Alexander.
Alexander participó en la manifestación masiva
Como estudiante de artes, en el área de fotografía acudió con la intención de registrar lo ocurrido y preparar un documental sobre esta protesta y otras movilizaciones similares.
Desde su experiencia, la manifestación que observó fue bastante pacífica, en comparación con protestas que presenció en Zacatecas y que, según recuerda, terminaron con violencia y detenciones.
Su relato también expone problemas distintos en el servicio: mientras en su vivienda denuncia agua oscura, refiere que un amigo llevaba dos semanas sin recibir suministro.
Para Alexander y su hermano, la exigencia de agua limpia está ligada a las dificultades que enfrentan todos los días para cuidar su piel, controlar los brotes y continuar con sus actividades de estudio.