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por Redacción/ntrguadalajara.com
6 de Octubre de 2026
El constante deterioro en la calidad del agua que llega a los hogares del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) genera la sospecha de que se trate de una «crisis consentida» para justificar la privatización en la construcción y operación del nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, alertó Juan Guillermo Márquez, coordinador del Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua.
El especialista reprochó que, de confirmarse esta intención, sería sumamente grave que las autoridades jueguen con la salud y los derechos humanos de la población. Asimismo, consideró preocupante que el gobernador Pablo Lemus Navarro haya postergado la promesa de solución hasta marzo de 2027, coincidiendo con el periodo previo a las elecciones:
«Manejar una agenda política sobre un tema estrictamente técnico, social y de salud pública es un riesgo que no se puede tolerar», señaló.
Márquez urgió a las autoridades federales, principalmente a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a intervenir de inmediato para sancionar y frenar las descargas contaminantes en los ríos y presas que abastecen a la ciudad.
Respecto a los factores que provocan el agua sucia y turbia, el coordinador explicó que el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) no ha realizado los procesos de potabilización de forma adecuada. Además, advirtió que se desconoce el estado real de la red de tuberías, la cual podría tener filtraciones debido a su antigüedad.
Finalmente, el especialista denunció que el SIAPA mantiene oculta la información técnica sobre el sistema de agua, por lo que los datos e investigaciones existentes han tenido que ser recopilados por expertos externos y medios de comunicación.