Adán Padilla/Mural
Guadalajara, México (03 octubre 2026) .-05:00 hrs
Los hallazgos se han registrado en las playas de Coco, Melaque, Barra de Navidad, Arroyo Seco y Punta Pérula, donde el oleaje ha alcanzado zonas de anidación. Crédito: Cortesía
El alto oleaje provocado por los huracán «Polo» y «Rachel» y el mar de fondo que se ha registrado desde junio, han expuesto y erosionado nidos de tortuga marina en al menos cinco playas de Jalisco, de acuerdo con los monitoreos del Programa de Conservación de la Tortuga Marina del Departamento de Zonas Costeras del Centro Universitario de la Costa Sur de la UdeG.
Los hallazgos se han registrado en las playas de Coco, Melaque, Barra de Navidad, Arroyo Seco y Punta Pérula, donde el oleaje ha alcanzado zonas de anidación y, en algunos casos, ha dejado los huevos expuestos o completamente inundados.
José Antonio Trejo Robles, coordinador del programa, explicó que este tipo de afectaciones ocurre regularmente durante la temporada de huracanes y que incluso desde meses antes del paso de «Polo» -el primero de los dos fenómenos- habían detectado nidos afectados por el mar de fondo.
«Este suceso que ocurrió con (el huracán) «Polo» no es nada fuera de lo común. Regularmente tenemos altas marejadas cuando hay huracanes. De hecho, desde hace unos meses, digamos desde junio, tenemos mar de fondo que ha provocado que nidos de tortuga fueran erosionados», detalló.
El programa mantiene actualmente dos grupos de huevos trasladados a instalaciones de la Universidad de Guadalajara, con la intención de colocarlos en condiciones que permitan continuar su desarrollo.
Trejo Robles señaló que la exposición prolongada al agua puede afectar la viabilidad de los huevos, aunque algunos todavía tienen posibilidades de sobrevivir.
«Estos nidos, en primer lugar, han sido expuestos a muchísima agua, inundados, entonces los huevos tienen un nivel de tolerancia de temperatura, de humedad, algunos nidos quedaron inundados completamente, algunos se pueden salvar, otros no», informó.
Por ello, el especialista consideró que parte de los huevos recuperados podrían llegar a producir crías, aunque en proporciones reducidas.
«Algún porcentaje de estos huevos podría salvarse (…) Si colectamos 50 huevos y se dan 2 o 3 crías, ya es ganancia», mencionó.
Descartan riesgo
Aunque las condiciones meteorológicas pueden ocasionar pérdidas de nidos durante la temporada de reproducción, Trejo Robles descartó que este tipo de eventos represente actualmente un riesgo ecológico grave para la supervivencia de las tortugas, debido a la recuperación que ha tenido la población y a la presencia de campamentos y programas de protección.
«Ahora, afortunadamente, ya se ha recuperado muy bien la especie, hay muchos campamentos, hay mucha gente que está protegiendo. Ya tenemos una tendencia más benevolente», aseveró.
El coordinador del programa señaló que las principales presiones históricas para la especie han estado relacionadas con las actividades humanas, particularmente la manipulación, el consumo y el tráfico de tortugas y sus productos.