BASUREROS. Las comunidades en torno a los ríos Milpillas y La Soledad señalan que la contaminación en ambos afluentes se debe a los vertederos Picachos y Hasar’s. (Foto: Michelle Vázquez)
por Nancy Ángel /ntrguadalajara.com
29 de Septiembre de 2026
Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ya visitó a las comunidades afectadas por la contaminación de los ríos Milpillas y La Soledad, problema al que se atribuye la polución en las cascadas de Huaxtla; sin embargo, entre los pobladores se llamó a ir más allá del recorrido y que la dependencia realice muestreos de agua para acreditar la calidad de la misma y determinar el origen de los contaminantes.
De acuerdo con Leonardo, poblador de Huaxtla, la visita ocurrió el viernes de la semana pasada luego de que la pactada para el lunes 21 no se realizara porque el personal de la dependencia federal no acudió. Según la Profepa, eso se debió a “una confusión y un malentendido por parte de los miembros de la (procuraduría) que iban asistir”.
La visita del viernes contempló recorridos por la cuenca del río Milpillas, las cascadas de Huaxtla y diversos manantiales ubicados en la zona, además de los alrededores de Picachos y Hasar’s, rellenos sanitarios –el primero administrado por Zapopan y el segundo por privados– a los que se atribuye la contaminación en los ríos; no obstante, Leonardo aseguró que durante el recorrido no se tomaron muestras de agua ni se levantó documentación formal sobre la inspección.
“No levantaron ningún tipo de folio. No hicieron ningún tipo de papel, no dieron ningún tipo de razonamiento, quedaron de entregarlo, pero de momento no existe. Tampoco se llevaron muestras, no tomaron agua, no hicieron ningún tipo de muestreo para revisarlo y pues comentan lo mismo, que no tienen manera de poder analizar directamente”, señaló el poblador, quien añadió que el personal de la Profepa manifestó limitaciones de presupuesto, equipo de laboratorio y personal para atender las denuncias en Jalisco.
«Ellos (Profepa) nos explicaron que no tienen presupuesto, que no tienen laboratorio, que no tienen gente. Para todo el estado de Jalisco tienen únicamente cuatro inspectores».
Leonardo añadió que habitantes de Huaxtla, Ixcatán, La Soledad y San Lorenzo, comunidades colindantes con los cauces y que dan testimonio de que los lixiviados provenientes de los vertederos alcanzan los cuerpos de agua, particularmente durante la temporada de lluvias, mostraron a los funcionarios federales puntos cercanos a los basureros donde se observan escurrimientos de lixiviados; sin embargo, Profepa no determinó en ese momento una relación directa entre los residuos y la contaminación de los cuerpos de agua.
Ante la falta de muestreos durante la visita, los habitantes de la zona buscan apoyo de especialistas y peritos para realizar análisis que permitan determinar las condiciones del agua y establecer el origen de los contaminantes. El objetivo es contar con elementos técnicos que permitan a las autoridades determinar si existe responsabilidad de los operadores de los sitios de disposición de residuos y, en su caso, aplicar sanciones.
Eso sí, insistirán en que la Profepa programe una nueva inspección que incluya muestreos de agua y una revisión al interior de los vertederos.
Denuncias por polución de Picachos y Hasar’s tienen más de 20 años
Las comunidades aledañas a los vertederos Picachos y Hasar’s sostienen que las denuncias por contaminación relacionada con sus lixiviados tienen más de dos décadas sin ser atendidas por parte de Zapopan.
Leonardo, habitante de Huaxtla, afirmó que las comunidades han presentado denuncias y solicitudes de atención a las autoridades durante años; sin embargo, acusó que el Ayuntamiento de Zapopan no ha dado una respuesta suficiente a sus reclamos.
Como antecedente, señaló un convenio firmado en 2009 con el ayuntamiento luego de que se realizaron estudios y muestreos que acreditaron afectaciones relacionadas con los sitios de disposición de residuos.
El acuerdo contemplaba obras para las comunidades afectadas, entre ellas infraestructura de salud, caminos y acciones relacionadas con escuelas, además de mecanismos para que los pobladores pudieran ingresar a los vertederos y realizar inspecciones periódicas.
“Ya van más de 20 años que se hacen las denuncias, que se busca la atención, que se busca una respuesta y nunca la han dado. Y ahorita incluso con todo este movimiento que está haciendo, pues siguen sin dar la cara”, sostuvo.
Leonardo sostuvo que buena parte de esos compromisos no se cumplió y que con el paso de los años se restringió el acceso de los habitantes a los sitios de disposición de residuos. Nancy Ángel