El señalamiento surge luego del avistamiento de un ejemplar en la laguna de la isla Xamayn, ubicada en las inmediaciones de Chapala

Una persona muestra un “pez diablo”. Foto: Cortesía.

Semanario Laguna/ semanariolaguna.com

17 agosto 2026 – 01:00 GMT-5

La presencia del pez diablo (Hypostomus plecostomus) en el lago de Chapala representa un riesgo para el equilibrio ecológico, las especies nativas y la actividad pesquera, advirtió Eduardo Juárez, director del Instituto de Limnología de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

El señalamiento surge tras el avistamiento de un ejemplar en la laguna de la isla Xamayn, en las inmediaciones de Chapala.   Sin embargo, el académico explicó que esta especie invasora ya ha sido documentada en el lago desde 2022.

Juárez señaló que el pez diablo, también conocido como pleca, no es nativo de México y ha sido introducido en varias ocasiones en el lago. De acuerdo con referencias de pescadores de la región, algunos ejemplares son arrojados al agua después de haber sido mantenidos en peceras.

Riesgo para la pesca

El investigador advirtió que la especie puede afectar tanto a las especies nativas como a la actividad pesquera. Como ejemplo, mencionó la presa Lázaro Cárdenas, conocida como El Infiernillo, en Michoacán, donde la presencia del pez diablo ha coincidido con una disminución considerable de la pesca.

En Chapala, dijo, la población de esta especie todavía no registra una expansión como la observada en otros cuerpos de agua. Una posible explicación sería la intensa actividad pesquera y el tamaño de los ejemplares, que facilitan su captura con las redes utilizadas en la zona.

La lobina negra, otra especie invasora

Juárez señaló que el pez diablo no es la única amenaza. La lobina negra también preocupa por su capacidad para depredar especies nativas como el charal, algunos goodeidos y crustáceos.

El académico lamentó que no exista un control adecuado sobre la introducción de lobina negra, particularmente por la práctica de algunos pescadores deportivos de sembrar ejemplares de manera irresponsable.

Ante esta situación, llamó a los propietarios de peces de ornato a no liberarlos en el lago de Chapala ni en otros cuerpos de agua cuando ya no quieran mantenerlos. Recomendó buscar alternativas para entregarlos o reubicarlos, ya que la introducción de especies no nativas puede afectar a las especies endémicas, al equilibrio ecológico y a las actividades productivas de la región.