La cría, de aproximadamente 40 centímetros, fue localizada sin vida frente
a Playa Icon Vallarta; las causas de los decesos continúan bajo
investigación

Un cocodrilo de aproximadamente 40 centímetros de longitud fue localizado sin vida la tarde de este martes frente a la playa de Icon Vallarta, con lo que ya suman ocho ejemplares encontrados muertos en Puerto Vallarta en las últimas semanas, un hecho que mantiene la preocupación entre autoridades ambientales.

De acuerdo con la Dirección de Protección Civil y Bomberos, el hallazgo ocurrió alrededor de las 16:30 horas durante un recorrido de vigilancia, cuando elementos detectaron al reptil flotando aproximadamente a 15 metros mar adentro, frente a la torre de guardavidas de Icon.

Los rescatistas ingresaron al mar
para recuperar el cuerpo y trasladarlo a la orilla, donde realizaron una
inspección visual. El ejemplar presentaba un avanzado estado de
descomposición, por lo que se presume que llevaba varios días muerto.

Las autoridades informaron que el
cocodrilo no presentaba heridas, golpes ni lesiones visibles que
permitieran establecer una causa evidente de muerte. Asimismo, no
contaba con algún tipo de marcaje o identificación.

Tras las labores de inspección, el reptil fue sepultado frente a la torre de guardavidas, a una profundidad aproximada de un metro, como parte del protocolo de disposición final.

Este nuevo caso ocurre luego de que, hace apenas unas semanas, se reportara el hallazgo de siete cocodrilos muertos en la región, de los cuales siete corresponden a Puerto Vallarta y uno a Bahía de Banderas, elevando ahora a ocho los ejemplares localizados sin vida en el municipio.

Entre los casos anteriores destacó un macho de 3.45 metros localizado en Playa Los Tules,
además de otros ejemplares encontrados en distintos puntos del
municipio. Hasta ahora, las causas de estas muertes continúan sin
esclarecerse.

Una de las hipótesis planteadas por
las autoridades es que la reducción del hábitat disponible para los
cocodrilos de mayor tamaño está provocando disputas territoriales entre
machos dominantes, obligando a otros ejemplares a desplazarse hacia
zonas urbanas y turísticas. Sin embargo, no existe una explicación
oficial sobre los decesos registrados.


Las autoridades mantienen el
llamado a la población para evitar manipular o intentar capturar
cocodrilos, ya que se trata de una especie protegida y hacerlo
constituye un delito federal, además del riesgo que representan incluso
los ejemplares de menor tamaño. También reiteran la recomendación de no
ingresar al mar al atardecer en las playas cercanas al Estero El Salado y la desembocadura del río Ameca, donde el avistamiento de estos reptiles es frecuente.