La vigilancia epidemiológica concentra los casos generales y no integra los resultados individuales de laboratorio sobre Endolimax nana
Isaura López/ El Occidental
Ante el aumento de las enfermedades infecciosas intestinales y las denuncias por agua contaminada en viviendas de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), persiste un punto ciego en la vigilancia sanitaria de Jalisco: el sistema oficial no identifica ni contabiliza de manera sistemática todos los microorganismos que podrían estar relacionados con cuadros diarreicos.
A El Occidental llegaron hace unas semanas –información publicada el 16 de julio– resultados de estudios coproparasitoscópicos en los que fue detectada Endolimax nana, una ameba intestinal que se transmite por vía fecal-oral. Su presencia no demuestra por sí sola que el agua distribuida en la metrópoli sea la fuente de contaminación; también puede relacionarse con alimentos contaminados, manos sucias o condiciones deficientes de higiene.
Especialistas consultados explicaron que Endolimax nana es considerada generalmente un protozoo no patógeno, es decir, no suele causar enfermedad por sí mismo. Sin embargo, encontrarlo en una muestra de heces indica que la persona tuvo contacto con materia fecal y no descarta la presencia simultánea de bacterias, virus o parásitos capaces de provocar diarrea.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos incluyen a Endolimax nana entre las amebas intestinales no patógenas y advierten que su detección representa evidencia de exposición fecal, por consumo de agua o alimentos contaminados, entre otras vías. Cuando una persona presenta síntomas, recomienda investigar otras causas.
En entrevista, Roberto Carlos Rivera Ávila, director general de Salud Pública de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), reconoció que ni el sistema de vigilancia epidemiológica nacional ni el estatal disponen de una estadística específica sobre la frecuencia de Endolimax nana.
No tengo esa estadística como tal. No viene en el Sistema de Vigilancia Epidemiológica, por lo que no pudiera decir cuántos casos hay. A lo mejor un médico que tenga el resultado específico de laboratorio puede informar lo que ha estado viendo
Las unidades del sector salud público envían cada semana informes de casos nuevos. De acuerdo con el funcionario, esos reportes no muestran, en términos generales, un aumento de protozoarios intestinales respecto del año anterior.
El problema es que los resultados particulares obtenidos por laboratorios o médicos —entre ellos los relacionados con Endolimax nana— no se integran de manera sistemática a una base que permita conocer su frecuencia, ubicación, evolución o posible concentración territorial.
La información oficial agrupa buena parte de los diagnósticos bajo categorías amplias, como “infecciones intestinales por otros organismos y las mal definidas”. El Boletín Epidemiológico Federal publica semanalmente los casos nuevos notificados por las instituciones de salud, pero no ofrece un desglose específico para Endolimax nana.
Este vacío dificulta contrastar los hallazgos de laboratorios particulares con las colonias que han reportado agua turbia, con olor desagradable o de coloración inusual. También impide determinar si se trata de casos aislados o de un patrón que amerite una investigación epidemiológica y ambiental más amplia.
Transmisión fecal-oral
Rivera Ávila explicó que este tipo de microorganismos puede pasar de una persona a otra cuando no existe un adecuado lavado de manos, especialmente si alguien infectado manipula alimentos.
Es una parasitosis que se pudiera transmitir de persona a persona. Si alguien no tiene la costumbre o una técnica adecuada de lavado de manos y está manipulando alimentos con las manos contaminadas, puede transmitirla
De acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, Secretaría de Salud Federal, en Jalisco hasta la semana 28 del año, se han diagnosticado 577 infecciones intestinales debido a protozoario de 961 casos registrados en el mismo periodo del 2025, sin embargo, no se especifica de Endolimex nana.
El funcionario agregó que el riesgo también está presente en productos frescos que pudieron entrar en contacto con tierra o agua contaminada durante su cultivo, traslado o preparación como alimentos frescos como verduras, lechugas, cebollas o zanahorias.
Por ello, llamó a lavar y desinfectar correctamente frutas y verduras antes de consumirlas, además de reforzar la higiene de quienes preparan alimentos.
De acuerdo con especialistas en salud la detección de Endolimax nana no permite establecer por sí misma cuándo ni dónde ocurrió la exposición fecal. El microorganismo puede permanecer durante semanas o meses en el intestino, por lo que sería necesario combinar los resultados clínicos con análisis del agua, estudios de alimentos, antecedentes de los pacientes y una búsqueda de otros agentes. Entre los microorganismos que pueden causar diarrea se encuentran Giardia intestinalis, Entamoeba histolytica, Cryptosporidium, Cyclospora, salmonela, shigela, diversas cepas de Escherichia coli, norovirus y rotavirus. No todos se detectan mediante el mismo estudio.