Único en Jalisco, alberga 220 especies características de la región
Por Laura Sepúlveda Velázquez/ gaceta.udg.mx julio 28, 2026
El Centro Universitario de los Valles (CUValles) consolida su compromiso con la preservación del medio ambiente por medio del Laboratorio jardín etnobiológico de Jalisco, un espacio dedicado a la investigación, la docencia y la conservación de la flora del estado, el cual alberga 220 especies.
Yalma Luisa Vargas Rodríguez, profesora e investigadora del CUValles y responsable del laboratorio, explicó que este jardín se distingue por ser una colección científica viva que cumple múltiples funciones académicas y ambientales.
“A este jardín lo que lo hace diferente a cualquier otro parque o área verde, es que, como un buen jardín botánico, es una colección científica de plantas con propósitos de investigación, docencia y extensión. Es un espacio que se dedica a la conservación ex situ, es decir, a la conservación de plantas y fauna fuera de su hábitat natural, con el fin de tenerlas representadas aquí, estudiarlas, darlas a conocer, y con fines de enseñanza”, destacó.
El proyecto inició en 2020 como parte de una iniciativa nacional para establecer jardines etnobiológicos en cada entidad. Desde entonces, ha tenido un crecimiento significativo, pasando de un terreno sin vegetación a un espacio con más de mil ejemplares.
“Este proyecto surge de la nada. No teníamos plantas, era solamente un espacio de una hectárea. Nos dimos a la tarea de recopilar e identificar las especies más importantes de Jalisco con propósitos de conservación y estudio. Todas las plantas que se encuentran aquí han sido originadas a partir de semillas que colectamos en campo. Germinamos, cultivamos y las plantamos, lo que nos permite asegurar una amplia diversidad genética y evitar la extracción de plantas de su entorno natural”, explicó.
Actualmente, el jardín alberga a 220 especies distintas, entre las que destacan encinos y agaves, fundamentales para los ecosistemas de la región Valles de Jalisco.
“Quisimos representar especies como los encinos, puesto que en esta región existe una gran diversidad y muchas de ellas están en alguna categoría de riesgo. Incluimos agaves, porque no sólo existe el agave del tequila, sino muchas otras especies que vale la pena conservar, que crecen en Jalisco y que podrían perderse debido al cambio de uso de suelo. Incluso, contamos con especies recientemente descubiertas para la ciencia”, señaló.
Además de la conservación, el jardín funciona como un espacio activo de investigación y formación académica, donde se desarrollan proyectos sobre germinación, restauración ecológica y sucesión vegetal, así como actividades de vinculación con comunidades.
“Aquí realizamos investigación sobre germinación, crecimiento y distribución de especies. También es un laboratorio para estudiantes de distintas carreras, y mantenemos trabajo con comunidades para conocer sus necesidades y apoyar en problemas relacionados con sus recursos naturales. Desarrollamos proyectos de composta y reciclaje de residuos orgánicos para mejorar la calidad del suelo”, detalló.
Entre los planes a futuro se encuentra el registro del jardín como Unidad de manejo ambiental, su integración a la red nacional de jardines botánicos y la ampliación de actividades educativas dirigidas a todo público.
“Este es el primer jardín botánico público en Jalisco. Queremos fortalecer la educación ambiental y ampliar nuestras instalaciones para el resguardo de semillas y ejemplares de herbario. La meta es crecer en investigación, conservación y servicio a la sociedad”, afirmó.
La especialista subrayó la relevancia de contar con espacios universitarios dedicados a la preservación ambiental.
“Es fundamental tener sitios como éste, donde podamos conservar especies que ya no pueden desarrollarse en su entorno natural. La universidad tiene la capacidad de impulsar la conservación desde la educación, la investigación y la extensión, además de fomentar buenas prácticas ambientales. Invitamos a la sociedad a conocer este espacio y a involucrarse en la protección de la biodiversidad, entendiendo que todos los seres vivos formamos parte de un mismo ciclo”, concluyó.