Por: Héctor Escamilla meganoticias.mx 21-07-2026

La inundación registrada la semana pasada en Periférico Sur, que dejó más de 100 vehículos varados, provocó el desbordamiento del Arroyo Seco y causó daños en Toluquilla, es resultado de la urbanización de las partes altas del Cerro del Cuatro, que en los últimos años se extendió particularmente sobre la ladera sur, la que da hacia Periférico.

Entre los fraccionamientos más recientes desarrollados en la zona se encuentra Zimalta que, junto con edificaciones de años anteriores como Las Terrazas y la urbanización hormiga de la ladera poniente, donde se asientan las colonias Buenos Aires y Francisco I. Madero, restó capacidad de retención de agua al cerro. La bajada de agua por la ladera sur fue especialmente intensa.

Al descender, la escorrentía se concentra en la zona ubicada entre las avenidas 8 de Julio y Adolf Horn. A ello se sumaron las obras de las laterales de Periférico, concluidas el año pasado, que también redujeron la capacidad de filtración del suelo y contribuyeron a la inundación.

El agua, sin embargo, continuó su descenso y terminó por saturar el cauce del Arroyo Seco, que se desbordó tanto en la zona de Jesús González Michel como en la avenida Adolf Horn, y de paso convirtió las calles de Toluquilla en un río.

El escenario estaba anticipado. Académicos de la Universidad de Guadalajara advirtieron que lo más probable para este temporal era la repetición de inundaciones severas en el sur y surponiente de la ciudad. 

El Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano reconoce que el valle de Toluquilla, al sur del parteaguas del Cerro del Cuatro, es proclive a inundaciones, y que en las laderas del cerro los deslizamientos son frecuentes. El instrumento señala que pendientes mayores a 30 por ciento no deberían urbanizarse.

Los académicos acusan que la urbanización que selló con concreto las zonas altas de las microcuencas, como El Nixticuil, el Cerro del Cuatro y las laderas de La Primavera, y multiplicó la escorrentía hacia las partes bajas, sobre una red de colectores construida hace 50 años. El resultado, inundaciones inevitables.

No sólo las laderas sur, oeste y este del cerro tienen problemas. La urbanización que desde hace años se dio en la parte alta del Cerro del Cuatro, sobre su ladera norte, provoca que las corrientes de agua bajen y son las causantes de desbordamientos de la Zona Industrial y rebasen el vaso regulador de El Deán.