Habitantes afirman que las condiciones sanitarias han afectado la calidad de vida de las familias

Pablo Toledo/ El Occidental

Habitantes de la colonia Nueva Santa María, en San Pedro Tlaquepaque, denunciaron una fuga constante de aguas negras sobre la calle Juan Alegría, en su cruce con Clavel, problema que aseguran persiste desde hace más de un mes sin que las autoridades hayan realizado una reparación definitiva.

Además de la descarga de aguas residuales, los vecinos señalaron el deterioro de la vialidad, construida con empedrado, donde existen hundimientos, baches y zonas en las que la piedra ha desaparecido por completo, situación que complica la circulación de vehículos y representa un riesgo para peatones.

La fuga se origina en un registro sanitario y el agua recorre varios metros por la calle hasta desembocar en la avenida 8 de Julio. A lo largo del trayecto se perciben olores fétidos característicos de aguas residuales, lo que ha generado molestias entre quienes habitan y trabajan en la zona.

De acuerdo con los testimonios recabados, el escurrimiento permanente también ha contribuido al desgaste de la superficie de rodamiento, ya que el agua socava la tierra bajo el empedrado y provoca nuevos hundimientos en distintos puntos de la vialidad.

Isabel García Hernández, vecina del lugar, afirmó que la problemática ha sido reportada en diversas ocasiones sin obtener una solución de fondo. Explicó que personal acudió previamente a realizar algunas maniobras, pero la fuga reapareció al día siguiente.

La habitante señaló que las condiciones sanitarias han afectado la calidad de vida de las familias que viven sobre la calle, debido a los malos olores y al contacto constante con el agua contaminada. También expresó preocupación por posibles afectaciones a la salud de personas vulnerables.

Los vecinos indicaron que desconocen si la responsabilidad de atender el problema corresponde al Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) o al Ayuntamiento de Tlaquepaque, aunque insistieron en la necesidad de una intervención urgente para evitar mayores daños.

Mientras la fuga continúa activa, residentes de Nueva Santa María mantienen el llamado a las autoridades para que realicen una inspección y determinen las acciones necesarias para corregir tanto el derrame de aguas residuales como el deterioro que presenta la calle Juan Alegría.