Habitantes de la zona de Maestros y La Normal se manifestaron para exigir agua de calidad, tras denunciar que el suministro presenta coloración oscura y no es apto para uso doméstico
Pablo Toledo/ El Occidental
Habitantes de un conjunto habitacional de la zona de Maestros y La Normal, en Guadalajara, se manifestaron sobre la Glorieta de La Normal para exigir una solución al problema de la mala calidad del agua que reciben en sus viviendas, una situación que, aseguran, persiste desde hace varios meses y que los ha obligado a buscar alternativas para cubrir sus necesidades básicas.
María del Carmen Hermosillo, una de las residentes afectadas, señaló que el agua que llega a los domicilios presenta tonalidades oscuras, amarillentas e incluso negras, por lo que no puede utilizarse para actividades cotidianas como bañarse, lavar ropa, limpiar o preparar alimentos. Explicó que, ante la persistencia del problema, los vecinos comenzaron a comprar agua mediante pipas desde marzo.
La afectada indicó que inicialmente los residentes consideraron que la contaminación podía originarse en la infraestructura interna del complejo habitacional, por lo que realizaron labores de limpieza en cisternas y depósitos. Sin embargo, aseguró que el problema continuó, lo que llevó a los vecinos a concluir que el origen se encuentra en el suministro que reciben.
Los habitantes cuestionaron además las afirmaciones de autoridades estatales que meses atrás señalaron una mejora gradual en la calidad del servicio. De acuerdo con Hermosillo, en esta zona de la ciudad las condiciones no han cambiado y, por el contrario, la situación se ha agravado, ya que el agua continúa llegando con características que impiden su uso doméstico.
Los vecinos también señalaron que han impulsado estudios y análisis particulares para conocer la composición del líquido. Según la entrevistada, los resultados indicarían la presencia de contaminantes, metales pesados y materia fecal. Agregó que personal de la autoridad sanitaria realizó muestreos en el lugar, aunque hasta ahora no han recibido información oficial sobre los resultados obtenidos.
La problemática también ha tenido un impacto económico para las familias. Hermosillo afirmó que el gasto acumulado en la contratación de pipas ronda los 200 mil pesos desde marzo, una cantidad que ha sido cubierta por los residentes del complejo. Ante la dificultad de sostener ese desembolso, actualmente analizan la posibilidad de adquirir sistemas de filtración cuyo costo supera los 100 mil pesos.
A ello se suma que los usuarios continúan recibiendo los cobros ordinarios por el servicio de agua potable. Los habitantes consideran injusto pagar por un suministro que, aseguran, no puede utilizarse de manera segura y que además los obliga a realizar gastos adicionales para acceder al recurso.
Durante la manifestación, los vecinos hicieron un llamado al SIAPA y al Gobierno de Jalisco para que atiendan el problema y garanticen el acceso a agua apta para el consumo y uso doméstico. También solicitaron que se transparenten los resultados de los estudios realizados y que se implementen acciones inmediatas para evitar afectaciones a la salud de las familias que habitan en la zona.