El municipio solicitará a Semarnat permiso para hacer un programa de desazolve en el cuerpo de agua.

Carolina Gómez Aguiñaga/tribunaldelabahia.com

1 junio, 2026

Foto: CPS / C. Gómez

Aunque es evidente la sequía de la laguna El Coapinole, el director de Sostenibilidad Ambiental, Roberto Ornelas, y el biólogo Sebastián Flores, de la asociación civil Estudiantes Conservando la Naturaleza, señalaron que no es necesario echarle agua, pues es parte del ciclo natural del hábitat y los animales que ahí viven están estivando.

Precisamente es en esta época cuando las tortugas y los reptiles estivan, lo que constituye un estado de inactividad o “reposo” que algunos seres vivos adoptan durante épocas de mucho calor y sequía. Es parecido a la hibernación, pero ocurre en verano.

Sebastián Flores indicó que este proceso afecta solo a las especies invasoras, como la tortuga de orejas rojas, que se introdujo a la laguna y ha desplazado a especies nativas como la tortuga casquito de Vallarta. No obstante, el año pasado notaron que tuvieron más reproducciones. Durante la estivación pueden pasar hasta ocho meses sin comer ni beber agua.

Los patos que se observaron en la laguna son domésticos, no silvestres, por lo que alguien los abandonó en el lugar.

Ornelas dijo que, independientemente de que la sequía es un proceso natural, se realizará una petición a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para implementar un programa de desazolve en la laguna, pues se requieren permisos federales. Mientras tanto, se planteará una jornada de limpieza y rehabilitación de la cerca en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el próximo 5 de junio.

Flores también invitó a la ciudadanía a informarse y, principalmente, a no alimentar a la fauna de la laguna. Recalcó que no es necesario echarle agua, pues las lluvias están próximas y con las tres primeras podrá recuperar el espejo de agua.

“La laguna no está muriendo, solo no se ve bonita; obvio, con agua se ve mejor, pero es un proceso natural”.