Desechos, El occidental, M. Zapopan

Zapopan reconoce dificultad para frenar tiraderos clandestinos, tras caso en El Nixticuil

El edil consideró complicado blindar todos los puntos vulnerables por la extensión territorial y la cantidad de canales o espacio

Pablo Toledo/ El Occidental

Los tiraderos clandestinos de residuos y escombro continúan siendo una problemática en distintos puntos de Zapopan y, de acuerdo con el alcalde Juan José Frangie, el municipio mantiene acciones de vigilancia, sanción y clausura para intentar contener este fenómeno que afecta canales, áreas naturales y predios en diferentes zonas de la ciudad.

El tema surgió luego de la difusión de un video grabado en las inmediaciones del Bosque El Nixticuil, donde presuntos trabajadores de una empresa de renta de brincolines fueron captados arrojando basura. Posteriormente la compañía informó públicamente el despido de las personas involucradas, mientras que autoridades municipales adelantaron que el caso también derivará en una sanción administrativa.

Frangie señaló que este tipo de prácticas no ocurren únicamente en El Nixticuil o en zonas cercanas al Bosque La Primavera, sino que se replican en distintos puntos del territorio zapopano. Explicó que el gobierno local mantiene operativos y procedimientos para sancionar a quienes sean detectados realizando depósitos ilegales.

Sin embargo, reconoció que el problema rebasa únicamente la capacidad de vigilancia institucional debido a la cantidad de sitios donde suelen presentarse estas conductas. Indicó que los tiraderos aparecen en canales, arroyos, terrenos y espacios abiertos donde, en algunos casos, incluso existen acuerdos entre particulares para permitir el depósito irregular de materiales a cambio de pagos.

El alcalde señaló que entre los residuos detectados con frecuencia se encuentra escombro derivado de pequeñas obras y construcciones, situación que se vuelve compleja ante el crecimiento urbano y la cantidad de trabajos de edificación que diariamente se realizan en el municipio.

Añadió que las grandes desarrolladoras suelen contar con procesos establecidos para el manejo de residuos, mientras que las obras menores representan un reto mayor por la disposición final de materiales. En algunos casos, explicó, vecinos reportan los depósitos ilegales, aunque las denuncias suelen llegar una vez que el daño ya ocurrió.

Sobre la posibilidad de implementar medidas adicionales para impedir físicamente estos tiraderos, el edil consideró complicado blindar todos los puntos vulnerables por la extensión territorial y la cantidad de canales o espacios donde se presentan estas prácticas.

Ante este panorama, insistió en la necesidad de fortalecer la participación ciudadana y la corresponsabilidad social para prevenir nuevos casos. Señaló que la vigilancia gubernamental por sí sola resulta insuficiente para atender una problemática que, dijo, también responde a hábitos y conductas que persisten entre algunos sectores de la población.