Abraham Acosta/Mural

Guadalajara, México (27 abril 2026) .-05:00 hrs

En total, se estima que alrededor de tres mil árboles han logrado consolidarse tras siete años de trabajo comunitario. Crédito: Jorge Rangel

Integrantes del Colectivo Defendamos El Cerro de la Reina realizaron ayer labores de mantenimiento en las áreas verdes de este lugar, enfocadas a reducir riesgos de incendio y conservar la vegetación en plena temporada de estiaje.

Durante la intervención, las actividades se centraron en riego, limpieza y rehabilitación del terreno, acciones que han tenido que asumir ante la falta de una estrategia municipal de prevención de incendios, señaló Sergio Gilberto Morales Hernández, integrante del colectivo.

«Estamos haciendo labores de riego, mantenimiento, brechas, cortafuegos, porque no existe un plan por parte del municipio (de Tonalá) de prevención de incendios a nivel municipal (…) las actividades que realizamos es regar, dar mantenimiento, volver a acomodar las piedras que han sido sacadas de su lugar, sobre todo para que guarde más la humedad», dijo.

Además del trabajo realizado ayer, explicó que estas acciones forman parte de un esfuerzo que ha permitido la supervivencia de árboles reforestados en años recientes, ya que tras las labores que llevó a cabo el año pasado el Colectivo Defendamos El Cerro de la Reina, se reporta que sobrevivieron 500 ejemplares que fueron plantados en la zona.

En total, se estima que alrededor de tres mil árboles han logrado consolidarse tras siete años de trabajo comunitario, pese a condiciones adversas como la falta de agua.

Sin embargo, Morales Hernández advirtió que prácticas como el desbroce sin recolección de la maleza representan un riesgo importante, especialmente en temporada de estiaje.

«Ellos vienen (la autoridades del Ayuntamiento de Tonalá), desbrozan y dejan todo el pasto ahí sobre el piso, ni siquiera lo acomodan en área donde no pueda causar un siniestro tan como los que hemos tenido», aseguró.

Señaló que esta situación, sumada a factores como el calor o descuidos humanos, incrementa la posibilidad de incendios en la zona, la cual, dijo, continúa siendo defendida por la comunidad.

«Eso motiva en este periodo de estiaje que se convierta en un combustible y que cualquier persona, si avienta un cerillazo o con el mismo el calor, a través de algún vidrio roto, se puede provocar también un incendio», agregó Morales Hernández.