Por: Héctor Escamilla meganoticias.mx 25-03-2026
Mientras el SIAPA argumenta que son sólo 176 colonias en la Zona Metropolitana de Guadalajara, las que presentan quejas por mala calidad del agua que se surte a los hogares, estadísticas del propio Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable muestran que serían 475 colonias las que presentan problemas de agua turbia y con mal olor. es decir, no es sólo el 9% de las mil 840 colonias en la ciudad, sino el 25% de ellas.
El problema de agua turbia en la Zona Metropolitana de Guadalajara va en aumento, de acuerdo a un análisis de reportes ciudadanos registrados entre enero de 2025 y enero de 2026. En total, se documentaron mil 83 incidencias, concentradas principalmente en los municipios de Guadalajara y Zapopan, que en conjunto acumulan el 84 por ciento de los casos. Estas colonias reciben agua de diferentes plantas potabilizadoras de la ciudad.
Guadalajara encabeza la lista con 501 reportes, equivalente al 46 por ciento del total, seguido de Zapopan con 408. Tlaquepaque y Tonalá presentan cifras considerablemente menores, con 111 y 63 casos respectivamente.
Se identificaron colonias con recurrencia en los reportes, como Jardines del Country, Alcalde Barranquitas, Infonavit Miravalle y La Estancia, lo que apunta a problemas estructurales en zonas específicas. Especialistas advierten que la combinación de factores estacionales y fallas en la infraestructura podría agravar la situación si no se atiende de manera integral.
El análisis también revela un patrón estacional. Los meses con mayor número de reportes fueron octubre, mayo y noviembre. En contraste, los niveles más bajos se registraron entre febrero y abril.
Otro dato relevante es el incremento en el arranque de 2026. Mientras que en enero de 2025 se contabilizaron 44 reportes, en el mismo mes de 2026 la cifra ascendió a 72, lo que representa un aumento cercano al 64 por ciento.
Expertos señalan que la reingeniería del SIAPA es algo que debe ocurrir ya, en el corto plazo, antes que la crisis se agrave.
Reconocen que el problema no es sólo el tema operativo del SIAPA, sino la infraestructura obsoleta que sostiene al sitema, y por ello la necesidad de obras complenentarias que garanticen la calidad del agua.